Diario Sur

Al Unicaja se le hizo muy largo

Un parcial muy negativo de 30-17 en el último cuarto, con el Unicaja ya muy corto de recursos y de hombres, no permitió al equipo malagueño ninguna opción de victoria y arruinó un partido que ganaba por 5 puntos de ventaja a siete minutos del final.

Ataque

Los primeros minutos, con claras ventajas del Unicaja, fueron una clara demostración de las intenciones de ambos equipos. Mientras el cuadro malagueño tiraba continuamente desde fuera, el conjunto madrileño intentaba sacar provecho de la teórica superioridad de sus hombres altos. En cuanto los jugadores del perímetro visitante empezaron a fallar, los locales equilibraron el marcador, sin que el balance defensivo malagueño lograra contener el contragolpe de LLull. El primer cuarto fue de mucha superioridad de los ataques sobre las defensas, como evidencian los 50 puntos anotados entre ambos quintetos, pero los blancos acabaron dominando, porque dispusieron de más posesiones, gracias a rebotear mejor y perder menos veces la posesión del balón.

Juego interior

En el comienzo del segundo cuarto, el Unicaja, con Suárez y Brooks en las posiciones interiores y Fogg como base, bajó un poco en calidad tanto por dentro como por fuera. El rápido retorno de Musli permitió un respiro en ataque, aunque defensivamente la inferioridad de los hombres altos visitantes era cada vez más evidente. Cuando se llegó al descanso eran ya 107 los puntos anotados entre ambos equipos. El Unicaja, a pesar de haber conseguido ocho triples, con 44% de aciertos, perdía con cierta claridad, porque los pívots del Real Madrid sumaban ya 30 puntos.

Pequeños

Tras el descanso, Plaza puso en cancha un juego de perímetro con tres hombres pequeños. Algunos errores infantiles de los pívots locales, que seguían muy libres, permitieron acercarse al Unicaja, que cada vez tiraba mejor desde fuera. Plaza dio un paso más en su decidida apuesta por el perímetro al colocar a Dani Díez como ‘cuatro’. El monólogo constante de los jugadores exteriores del Unicaja acabó por descolocar a los blancos, que atrás no llegaban a los tiradores visitantes y en ataque abandonaron el juego interior. El nuevo escenario propuesto por Plaza daba la ventaja a su equipo al final del tercer cuarto.

Sin recursos

De nuevo con Musli como pívot, el Unicaja amplió su ventaja en el arranque del último cuarto, pero los locales reaccionaron desde el perímetro. Plaza metió a Brooks en el puesto del serbio y tras la quinta falta del estadounidense intentó volver a sorprender con otro quinteto muy pequeño, en el que Suárez ejercía de ‘cinco’. Sin embargo, Laso ya estaba advertido y la fuerza de Hunter cerca de los aros fue ya un gran obstáculo para el Unicaja, cuyo ataque pasó por los peores momentos del partido, volvió a perder demasiadas veces la posesión del balón y dio muchas facilidades a su rival.