Diario Sur

CARISMAS Y CARAMBAS

GRANDOLA, VILA MORENA

EL momento político convulso en el que se encuentra inmerso nuestro país recuerda a la madrugada de aquel 25 de abril de 1.974 cuando en todas las radios portuguesas sonó 'Grândola, Vila Morena' y comenzó la conocida Revolución de los Claveles en la vecina Portugal. En nuestra piel de toro ha sonado, y bien alto, la canción para dar el paso que tanta gente esperaba dentro de un partido histórico al que se debe reconocer su extraordinaria aportación a la consolidación de nuestra democracia. Unas siglas que, con todos sus defectos y fallos, son envidiadas por otros países y que los ciudadanos deseamos que encuentren su identidad en un plano de construcción de futuro sobre bases de entendimiento y no de confrontación social.

Y de susto en susto porque entrando en nuestros intereses más cercanos y directos, vemos la indignación social que está provocando que una cadena de televisión privada pretenda grabar y emitir una serie de narcotráfico a la que quieren llamar Costa del Sol. Es de suponer que los estamentos públicos y privados que ostenten algún tipo de representación al respecto, sobre todo aquellos que llevan en su denominación la referencia de la Costa del Sol, reaccionen de forma inmediata y adecuada. Pero que incluso lo hagan con acciones legales, si resulta realmente procedente, para impedir este ataque a la Costa del Sol. No puede ser ni podemos admitir bajo ningún concepto que estemos invirtiendo tanto dinero público y privado promoviendo nuestro nombre.

Han sido ya muchas generaciones las que han venido realizando un gran trabajo potenciando nuestras marcas que, directa o indirectamente, hacen referencia a esa denominación, para que vengan estos desalmados a destruirla. Como si en Madrid, Barcelona, Bilbao o Valencia no hubiera narcotraficantes y bandas organizadas. Gracias a que a todos los que les duele la Costa del Sol han dicho que hasta aquí hemos llegado y han plantado cara a la cadena y productora en cuestión. Una iniciativa a la que debe sumarse todo el tejido empresarial y político, y que nos consta que están haciendo, para rechazar de plano dicho proyecto. Una serie en antena que terminaría quitando el pan a muchos de los espectadores que se tragan cada día su auténtica programación basura.

Posiblemente también haya tenido que sonar nuestro particular Grândola para que se hayan puesto de acuerdo la clase política con la empresarial e incluso con el movimiento vecinal y su recogida de firmas bajo el lema de 'Que Telecinco no nombre Costa del Sol a su futura serie sobre narcos'. La pregunta que me surge es por qué la cadena italiana no llama Sicilia a la referida producción televisiva. Qué les gusta una provocación a los bien postrados en un sillón, bien sea con ideas descabelladas sin importar los graves daños y sus consecuencias nefastas o con ganas de dinamitar lo que se ponga por delante en beneficio de sus propios intereses. Admito que nunca había leído la letra completa de la canción de José 'Zeca' Afonso con una estrofa que termina diciendo algo así como 'el pueblo es quien más ordena'. Pues eso, a quien corresponda.