Diario Sur

CITA EN EL SUR

Cada familia infeliz

A pesar de que la relación que mantienen Pedro Sánchez y Susana Díaz no se diría que va a terminar del todo bien, actualmente se divorcian menos matrimonios. No se sabe si es que ya apenas quedan, que ahora ya no se casa la gente o que, con la crisis, algunas parejas se separan sin separarse. En las entrevistas de trabajo debería puntuar la convivencia con tu ex cuando es civilizada. Compartir casa con alguien es complicado, y si ese alguien es parte de la familia solemos tomarnos unas confianzas excesivas. Es lo que parece que ha ocurrido entre Málaga Ahora y Podemos. Guardaban el dinero en un cajón del salón y claro. Las familias jóvenes no creen que vayan a caer en lo que caen sus mayores. En el PSOE no hay problemas económicos, es lo único que no hay. En el PP el cajón eran tan grande que había para casi todos, y ahora los señores que fueron jóvenes con tanto futuro se sientan en el banquillo, como niños buenos de un colegio prestigiosísimo que le robaron la cartera al niño más débil y se rieron después de misa.

Alrededor de las peleas infantiles se formaba un corro que gritaba pelea pelea. Mucho mejor que asomarse a una obra sujetando el bastón, o conocer a la velocidad que conducía un futbolista en la media hora de telediario dedicada al deporte, rey, es asistir al combate. Estupefactos, seguimos al minuto la guerra en el PSOE. El gotear de la sangre hace salivar a los que gritan pelea pelea, aliviados de que la pelea sea de otros. Pedro Sánchez invoca a las bases y Rodrigo Rato a las visas. A lo mejor por eso ya no nos divorciamos, porque estamos entretenidos. En el exterior se ocupan de nosotros y eso nos preocupa, como si aquí no nos ocupásemos de conflictos del exterior.

Divorciarse es un rollo porque a menudo sale uno ganando y el niño perdiendo. En España una cuarta parte de los matrimonios que ya no lo son comparten la custodia de sus hijos. En Andalucía, una octava parte. ¿Se quedarán las bases con Díaz o con Sánchez? La distancia entre el progenitor sin custodia y los niños es difícil salvarla. Hay que cumplir con las obligaciones económicas y con las de educación. Y el cariño. Y el progenitor con custodia debe colaborar. Suena todo tan fácil. En seguida no te dejan ni recuperar las fotos de los niños. Es lo que pasa en Ferraz y en las peores familias.

A Brad Pitt le quieren quitar la custodia por gritarle a su hijo y por lo visto querer comérselo. A una mujer en Málaga se la han quitado por darle al suyo de seis años un bocado en la mejilla. Un juez de Valencia ha decidido que una niña tome la comunión. La hostia. El padre y la madre no se ponían de acuerdo. Hasta mayo no se quitarán el sayo. La niña quizá se lo dejará puesto un tiempo más.

Claro, también hay parejas que duran. Aunque lo importante no es durar sino estar bien.