Diario Sur

FALSO 9

Segundas partes

Los equipos españoles en la Champions despliegan su poder en Europa. Esta semana los entrenadores de los cuatro equipos han mencionado aspectos fundamentales para evitar desequilibrios peligrosos. A Zidane le preocupa la concentración del equipo. No es bueno despistarse cuando se tiene que resolver el futuro inmediato dentro del rectángulo de juego: un espacio cerrado y envolvente, un escenario idóneo para evitar distracciones. Sin embargo, el Real Madrid ha empatado los tres últimos partidos; y lo que más inquieta a Zidane es que contra Las Palmas y Borussia Dortmund se haya escapado el triunfo en los últimos minutos.

Luis Enrique resalta la pizarra de Unzué, una maqueta del rectángulo de juego en la que dibuja y escribe las tácticas que luego se representan sobre el césped. Los jugadores se fijan en las marcas de tiza y aprenden a mantener la concentración delante del encerado igual que los alumnos de una escuela. La teoría se lleva después a la práctica y la ficción se transforma en realidad.

Simeone marca el ritmo del juego cotidiano, partido a partido, la importancia del futuro inmediato del que hablaba antes. Para llegar a cualquier meta es preciso recorrer un largo trecho. Hay que ser fuertes, pacientes y constantes. Nadie quiere cruzarse en el camino con el Atlético porque el conjunto funciona y resulta casi imposible batir a Oblak. Y Sampaoli aboga por quitarse los complejos y jugar como se hizo la otra noche contra el Lyon. El Sevilla realizó una segunda parte de ensueño. Al contrario que en otras películas de la vida, no se cumplió lo de 'Nunca segundas partes fueron buenas'. Tal vez no lo sean en el amor, pero en fútbol hay buenas segundas partes como las del Sevilla y Barcelona en la Champions.