Diario Sur

¿Y este año, qué?

Después de algunos años en este negocio, llega una época en la que suelen hacerme la misma pregunta con mucha frecuencia. Me la hace ese primo que veo muy de vez en cuando y que hace tres temporadas fue a un partido, también el amigo con el que coincides en el gimnasio o aquel que no tiene ni idea de baloncesto, al que le gusta más el fútbol, pero quiere mostrar cierto interés. «¿Oye, y este año el Unicaja, qué...?» Además es muy clásico de los malagueños esbozar una mueca al final para alargar la pregunta al tiempo que se cierran un poco los ojos como apretando. Prueben, ya verán que les sale bien.

Uno, dependiendo de quién pregunte, da más o menos explicaciones, sabiendo que al interrogador no le gusta el baloncesto, que lo que le voy a contar le suene a chino, o por el contrario realmente está interesado. Como sé que a ustedes les interesa todo lo que suene a baloncesto, voy a darles mi impresión sobre la temporada que se avecina. Está claro que llegados a este punto también tienen la opción de dejar de leer.

Después de una temporada horrible, el club malagueño ha tenido seis meses para rearmar un equipo que le permita recuperar el terreno perdido. Ya no es el tercer presupuesto de la Liga y tampoco el cuarto, y clubes con menos potencial también ganan títulos, caso del Gran Canaria, así que ojo con eso.

Sobre el papel, el nuevo equipo parece muy peligroso, pero la clave es comprobar si está bien construido y estructurado. La celeridad con la que se confeccionó dio luego paso a cierta desconfianza en cuanto se apreciaron ciertas carencias, como por ejemplo la ausencia de un pívot que cubra dos posiciones, como hacía Thomas. Se ha optado por un cambio de estilo, prescindiendo de grandes jugadores e incidiendo en la mayoría de americanos en el vestuario; siempre a gusto del entrenador algo que el año pasado fue un problema y un error; lo de los americanos y lo del técnico. Conocida y asumida es la pifia con Mbakwe, ¿o alguien pensaba que un jugador que cobraba un millón iba a venir porque sí a Málaga por la mitad? Pero lo más importante estará en el banquillo, que Joan Plaza no cortocircuite como la campaña anterior cuando comprobó los errores del verano. Si el técnico va silbando al trabajo será buena señal, y ahora está contento.