Diario Sur

EL ALFÉIZAR

La pasión de Coco

Francisco Javier Jurado 'Coco', será el pregonero de la Semana Santa de Málaga de 2017. Se le ha confiado una tarea nada fácil: pregonar la pasión, muerte y resurrección de Cristo tal y como la vive y siente Málaga. Que no es lo mismo que en Valladolid. O en Estocolmo. Porque la Semana Santa se celebra en todo el orbe católico. Pero como en Málaga, en ningún sitio. La Semana Santa tiene en común su esencia. Pero luego cada localidad, cada pueblo y cada corazón la entiende de una manera muy concreta. Cada localidad al llegar la primavera, con su idiosincrasia particular, vuelca su tradición y cultura para celebrar los últimos días del Nazareno entre nosotros.

Cada pueblo comprende de una manera concreta esa semana grande: no es lo mismo cómo lo siente el pueblo andaluz, el vasco, el levantino o el castellano. Y eso es importante tenerlo en cuenta. Es la llamada inculturación del Evangelio. Cada corazón cristiano la vive de una forma tan personal como única; tan comunitaria como intransferible. Y eso lo sabe Coco. Y mucho. Confío en su pregón. Como confío en su buen corazón. Y en su amor por Málaga y sus tradiciones. Sabe que es la Iglesia Católica la que le ha confiado el honor de pregonar la Semana Santa. Sabe que es la Málaga cofrade la que ha depositado como si de una familia se tratase el encargo de hablar en su nombre. Le ha prestado el uso de la palabra para que pregone una fiesta que hunde sus raíces en hace más de veinte siglos. Y que Málaga la entiende de una forma particular. La religiosidad popular es corriente de espiritualidad que purificada da mucho fruto. Basta acercarse a los momentos únicos que cada corazón ha vivido al paso de nuestras cofradías por las calles. O en la quietud del templo. Y de eso Coco sabe. Y mucho. El nombramiento, afirmaba para SUR, le llega en un momento de su vida muy sensible y lleno de fe. Y eso es bueno, Coco. Porque no se puede pregonar la Semana Santa si no se tiene fe. Cada uno como puede y sabe. Cada uno desde su experiencia vital. Pero desde el respeto más exquisito a las verdades de fe y a la sensibilidad cristiana. Eso hace grande a un pregonero. Eso purifica la Semana Santa. Eso nos ayuda a todos.