Diario Sur

LA NUBE DOBLE

Un país de ofiuco

España, un país de Sagitario, o así dice el dicho popular. Pero a lo mejor nos equivocamos y España es en realidad, agárrense, un país de Ofiuco. Este es el nombre del signo zodiacal número 13, representado por un cazador de serpientes. Muy propio, ya ven, pero ni por esas nos libraremos del mal fario o de mentar a la bicha.

Hay algo infantil en los horóscopos. Los periódicos, por aquello de la suerte o del buen tuntún, sitúan sus predicciones diarias entre los resultados de la bonoloto y los pasatiempos. A veces aciertan con la vida de uno: es cuando más cerca están de la cartelera, o de la parrilla de televisión. La próxima madrugada se emitirá el primer debate electoral entre Hillary Clinton (Escorpio) y Donald Trump (Géminis). A ver qué les deparan los astros, quién se estrellará, quién tendrá más gracia u ofrecerá más esperanza.

Sin entrar a estudiar las marcianadas de Trump, a todo esto la NASA ha puesto patas arribas la cartografía de constelaciones, toma ya. Se ha puesto a echar cuentas y sí, le sale esa nueva de Ofiuco junto a las otras doce que la Astrología adjudica a cada signo. Aunque ha aclarado vía Twitter, ah, que la Astronomía nada tiene que ver con el futuro de los vaticinios pueriles a los que nos agarramos cuando nos preguntamos, ay, el día que nací yo qué planeta reinaría.

En todo caso, como cunda o se popularice entre los adivinos este otro retoque mágico al PGOU del firmamento, sepan los nacidos entre el 30 de noviembre y el 17 de diciembre que estarán, como España, entre los nuevos Ofiucos. Y muchos sufriremos un pasmo al saber que, con el trastoque en el calendario astral, nos deberemos mudar a otra casa, qué pereza. Un poner: Rajoy, que es Aries, pasará a ser un queridísimo Piscis como Pedro Sánchez, ea; Albert Rivera, que es Escorpio, se irá sin problemas junto a los Libra, pero Pablo Iglesias, que ahora es Libra (como Susana Díaz, o sea), será un nuevo Virgo. Y anoten que entre los nuevos Ofiucos estará Errejón, como si no tuviera ya bastante. Lo mismo no hay quilombo zodiacal que por bien no venga.