Diario Sur

VIENEN CURVAS

El alcalde sabe esperar

Hay gente que triunfa por estar ahí, por mantenerse en la escena soportando la tormenta o el sirimiri y esperando a que escampe. El alcalde ha entendido perfectamente esa estrategia. Ahora mismo hay un stand by que afecta a todo el mundo político, incluido el local, a la espera de saber si tendremos o no terceras elecciones. Por si las listas, por si cambia el Gobierno, por si se paralizan inversiones y otros 'por si'.

Tras las últimas municipales, después de muchos años con mayoría absoluta, De la Torre, a pesar de ganar, se llevó uno de los mayores reveses de su vida política y, por primera vez en muchísimo tiempo, hubo alguna voz que cuestionó sus resultados, hasta entonces inmaculados con victorias cada vez más grandes.

En ese contexto, justo antes del verano Juanma Moreno y Elías Bendodo le ofrecían encabezar la lista de Málaga al Congreso -una salida digna o un regalo envenenado, según se mire-, pero él rechazó «el honor», alegando que tenía un compromiso con los votantes. No parece que vayan a atreverse a nada parecido.

El caso es que el presidente de la Diputación también parece en stand by. Figura en todas las quinielas como el eterno aspirante a algo más porque esto se le queda pequeño. Algunos días asistiendo a tantos actos públicos en la capital como el propio De la Torre, que ya es asistir.

Mientras, la imagen del alcalde resurge con fuerza sin que nadie le tosa en público: cambia de portavoz, remodela las tenencias de alcaldía y firma un decreto que provoca un terremoto en la Gerencia de Urbanismo. Todo en una semana. No parecen los pasos de nadie a punto de marcharse. Decía Eduardo Zorrilla que eso es un signo inequívoco de debilidad. Con debilidades así, ¿quién quiere ser fuerte? Tampoco la oposición le tiene precisamente acorralado. Y María Gámez se marcha y el grupo municipal del PSOE se queda con una portavoz que parece de paso por allí.

De creer que era difícil que De la Torre estuviera toda la legislatura -por su edad, por los años que lleva como alcalde y porque en algún momento tendrá que pasar el relevo a otro- hemos pasado a una escena en la cada vez parece más difícil que le impidan terminar el mandato.

Y tiene un carta extra a su favor: en el acuerdo de investidura con Ciudadanos se especificaba que el pacto era con De la Torre como alcalde. Claro, que entonces no se conocían tanto y no se sabe cuánto les durará la paciencia.

La estrategia de esperar funciona cuando uno está en el sitio que quiere y lo que pretende es mantenerse, pero cuando se aspira a algo hay que arriesgar porque hay trenes que no vuelven a pasar

De momento, estamos en la fase de que el que aguanta, gana.