Diario Sur

EL SITIO DE MI RECREO

Los 140 de Podemos

Las crisis en Podemos se escriben con ciento cuarenta caracteres. Pablo Iglesias e Iñigo Errejón eligieron batirse en duelo en Twitter esta semana, para disgusto del poético Echenique y su «chúpame la minga, Dominga», al que le fastidiaron la siesta.

Hace tiempo que los líderes de la formación morada no se hablan a la cara, no coinciden en ninguno de sus olvidados círculos, ni se cruzan en los pasillos de la Sexta. Atrás quedaron sus horas en la cafetería de la facultad, las sentadas eternas, las manifas divertidas y los botellines compartidos. Sus discrepancias manifiestas nada tienen que ver con diferencias ideológicas ni visiones distintas de la situación política española. Simple y llanamente es una lucha por el poder en su partido. La guerra fratricida que se ha entablado tampoco tiene relación con los posibles pactos con el PSOE, los independentistas, las confluencias, las mareas, ni con nada que se le parezca. Tienen experiencias de colaboración en comunidades autónomas y ayuntamientos con todos ellos y no les generan ningún tipo de reparo ideológico ni de ningún tipo. Todo se acepta de buen grado si se puede ejercer el poder.

Estamos en la gran batalla por el liderazgo de Podemos. Una cosa es su discurso populista de cara al público de olvidarse de las personas y hablar para y de la gente, y otra muy diferente es la defensa de su propio protagonismo con su mi, me, conmigo.

Errejón ha dado el primer paso, inspirando el denominado 'Proceso adelante' para hacerse con el poder en Madrid, pillando fuera de juego a un Iglesias todavía obnubilado con la jota de Echenique. Está logrando inicialmente el apoyo de las fuerzas políticas y medios de comunicación que no quieren al líder podemita ni de presidente de su comunidad de vecinos. Sabe que es insuficiente si no logra encontrar respaldo en las bases de Podemos, que están muy entretenidas en Twitter pero a las que se les tiene del todo olvidadas.

Quien conoce a Pablo Iglesias dice que se lo comen los demonios y que ha rescatado el manual de purgas varias, y que conoceremos en breve sus primeros damnificados.

La propuesta de un futuro gobierno Frankenstein por parte de Pedro 'Nono' Sánchez desviará la atención de los líderes morados por un tiempo, pero no se enterrarán las hachas de guerra.

En ciento cuarenta caracteres sabremos la resolución al conflicto. La cosa no dará para más.