Diario Sur

A lo Panenka

Excusas, excusas y excusas. Que si el árbitro, que si la mala suerte... Solo faltó que Duda se quejara al final del partido del césped. La realidad es que el Málaga no tiene tanto como muchos piensan. Arriba tiene menos que la pasada temporada; atrás, también, y en el centro del campo, Camacho es una sombra. Es triste, pero es así. Ya va siendo hora de que se dejen de discursos y comiencen a pensar en mejorar muchísimo.

Porque el Málaga está igual que hace un año a estas alturas. La defensa no es contundente, la medular no contiene (aunque al menos se ha cambiado a Tissone por Kuzmanovic), arriba el equipo no tiene pólvora y hasta se recurre de nuevo a Duda. Elocuente.

El fichaje estrella para la defensa estuvo ayer otra vez calamitoso. Llorente falló por alto, midió mal y, lo que es peor, él, como otros, se ha contagiado de lo que un amigo llama 'el síndrome Recio'. Es decir, protestar airada y continuamente. El problema es que Torres también estuvo inseguro, Rosales no da pie con bola y Ricca (¿no estará sobrevalorado?) volvió a enseñar las costuras...

De mitad de campo hacia arriba, poco o nada. Juanpi cree que con poco le basta. Mejor dicho, cree que con poco fuera le basta. Alguien debería ponerle el vídeo del partido en Eibar la pasada temporada para que lo analice y entienda que entonces tenía hambre de gloria. Y en un campo como Ipurua y con los rivales soplándole en el cogote. El '10' hay que ganárselo domingo tras domingo.

Y en ataque... Sandro, Charles y el novato En-Nesyri. El canario volvió a demostrar que en un porcentaje alto (demasiado alto) elige mal la opción. Del brasileño solo se puede decir que los tiene «bien puestos» (la frase es del propio Charles), pero eso no basta. Y el marroquí es un futbolista de pase al hueco. Le cuesta mucho fabricarse la jugada y, como se demostró ayer en dos centros, no es un 'nueve' de área. Esa pieza, el delantero centro, es vital, pero también lo es defender bien.