Diario Sur

CITA EN EL SUR

Las Torres

Aunque diferentes encuestas avisan de que no habrá apenas cambios en los resultados electorales del País Vasco, un dato ofrecido ayer mismo hace dudar de la fiabilidad de los sondeos: los vascos son los españoles que cuando ven televisión más veces cambian de canal. Cambian hasta catorce veces diarias por término medio, qué pesados. Así no hay quien viva. Cuando echen una película buena preguntaré antes de sentarme si hay algún vasco en el salón. Los reyes del mando. Aquí, en cambio, apenas cambiamos. Nos gusta lo que vemos. O pensamos que las otras opciones no van a mejorar el panorama. Los de Ciudadanos a veces piden el mando a distancia y en cualquier momento cambian de canal y aparecerá otra película. En Podemos agarran el mando entre todos y tirando para lados diferentes. IU pide a los de Podemos que le dejen un trozo de mando.

Mientras los vascos cambian de canal antes de acostarse, nosotros tratamos de conciliar el sueño contando hoteles. En mi calle hay un descampado y la otra noche soñé que construían un hotel cargado de suites orientadas a la ventana de mi salón. A lo mejor desde una suite pueden cambiarme de canal usando el mando del hotel. Desde el mío no se puede porque ya lo he intentado. Traté de bajar el volumen del televisor del vecino del primero pero qué va. Dicen que los pactos que se alcancen en el País Vasco configurarán los de Madrid, y nosotros como niños sentados en el suelo esperando a ver qué canal elige papá. Como sea como el mío que esperen sentados. Se quedaba dormido con el mando en la mano mientras leía el teletexto. Toda la tarde leíamos la misma noticia y a veces los renglones bailaban y se mezclaban noticias y la noticia imposible que resultaba era mejor que las dos noticias originales.

Una vez gané el Premio de la Crítica de Andalucía y me enteré por el teletexto. Toda la tarde brilló la noticia en la televisión y el teléfono no sonó. Nunca me comunicaron el premio pero le hice una foto a la tele. Como un murciano -según ese fantástico estudio son los que menos cambian de canal- dejé el canal que estaba. Los murcianos vienen de otro mundo.

El alcalde de Málaga, cuyo apellido cada vez se parece más al skyline de la ciudad, ha tomado el mando y ha hecho zapping. Ha cambiado de portavoz para premiar, dicen, la capacidad de diálogo y de entendimiento con los otros grupos. El mando a distancia es de todos y para cambiar de canal hay que consensuar con el resto de espectadores. Es bueno que se premie el diálogo. Ayer cincuenta dirigentes catalanes vinieron a Madrid para acompañar al acusado de querer apagar el televisor. Homs es la sílaba santa de la meditación pero con faltas de ortografía. En España, como cantaba Jarcha, no hay gobierno que gobierne nada. A ver qué canal eligen en el País Vasco y qué jugada se produce en el ajedrez central. En el de Málaga siguen ganando las torres.