Diario Sur

PALCO 17

El Málaga esboza por primera vez su calidad

El Málaga necesitaba ganar. Y lo hizo. Eso, como decía Fernando Rosas en el descanso a un grupo de amigos, como fuera, era fundamental porque el equipo necesitaba de la tranquilidad de una victoria, de sumar tres puntos, y más ante el Eibar, un conjunto que sabe lo que quiere y a lo que juega, pero que en teoría es inferior a los blanquiazules. Pero el Málaga llegó anoche a La Rosaleda de los nervios, y esos mismos nervios atenazaron a sus jugadores que dieron un comienzo de partido tan malo como el de Las Palmas. Encima, en el 42, Nano nos metía un gol de esos que suelen llamarse piscológicos. Menos mal que pocos segundos después apareció Sandro e invirtió ese 'mazazo' con un gol que además del 1-1 dio el estímulo y la adrenalina que necesitaba el Málaga. El segundo tiempo fue absolutamente de los locales, que empujaron a los visitantes en su área y crearon numerosas jugadas de peligro, pero faltaba el tanto que valiera los tres puntos, y que llegaría en una acción verdaderamente espectacular de En-Nesyri, el mismo al que hace cuatro días reclamábamos aquí para que tenga más protagonismo en un Málaga que además encontró en Kuzmanovic a la pieza en el centro del campo que tanto se ha echado en falta en los cuatro primeros partidos de la temporada. Extraña que Juande no haya tirado antes del '22', sobre todo tras las múltiples carencias del equipo en la zona. El serbio posibilitó con su actuación la mejoría de la pareja de centrales, que agradeció al máximo su compañía. Llorente y Koné dieron una sensación de seguridad que hasta ahora no la habían demostrado.

Buen segundo tiempo del Málaga, con dos 'perlas', En-Nesyri y Kuzmanovic, que por lógica no pueden seguir sin protagonismo.