Diario Sur

UNA CUESTIÓN

Dos equipos por club

Al fútbol, como espectáculo, se le exige cada vez más. Como deporte, y consecuentemente, los futbolistas no pueden más. Demasiados partidos. Supercopa europea, Supercopa española, Mundialito, Champions, Copa de Europa, Copa del Rey y, naturalmente, un acelerado campeonato de Liga. Y por si fuera poco, entremedio los partidos internacionales con los que la selección de cada país rescata a los mejores futbolistas de sus respectivos clubes españoles. Aquí, los equipos se resienten, los entrenadores protestan y los jugadores se lesionan y a veces se rompen. De ahí las continuas rotaciones, aconsejables y a veces obligadas, que no siempre responden bien. Los técnicos (los inmersos en una u otra competición continental, claro) dicen que sesenta partidos en una temporada son demasiados partidos.

Nadie, sin embargo, parece estudiar fórmulas para arreglar la situación. Y uno, dale que dale a la imaginación, piensa que estos equipos que lo juegan casi todo, bien merecerían un 'doblete'. ¿Por qué no la formación de dos equipos, uno dedicado a la Liga y otro destinado preferentemente a las demás competiciones, que nunca coinciden? La alternancia que empezó por los porteros podría extenderse al conjunto, siempre abierto a la inclusión ocasional o de refuerzo de uno o varios jugadores del otro equipo. De esa manera los jugadores no tendrían que cambiarse de chip cada semana, a la vez que dosificaban convenientemente sus fuerzas. Que pudieran incrementar en un par de jugadores la plantilla también entra dentro de lo previsible. La cuestión es dosificar el esfuerzo sin tener que cambiar cada semana el equipo.

Y vuelvo a terminar esta semana con nuestro Málaga. Esta tarde se juega algo más que ese triunfo que se resiste. Se juega la confianza de quienes no se rinden con facilidad. Que no ganar no solo va a ser por la falta de un '9', que lo hay. Como también hay calidad.