Diario Sur

LA NUBE DOBLE

EMMY DE TRONOS

El viernes pasado más de dos mil hombres se congregaron en Almodóvar del Río, Córdoba, para conseguir un trabajo como jornaleros televisivos. Ansiaban plaza como figurantes en el rodaje de 'Juego de tronos', que otra vez ha elegido Andalucía para su próxima entrega, que no llegará hasta el verano próximo. La pasada madrugada toda la tropa de seguidores de 'GOT' ('Game of Thrones', o sea) también veló armas ante una nueva posible hazaña, otra más, de esta serie que suele liderar las listas de descargas ilegales, un pirateo por suerte en declive.

Junto a este dudoso honor, 'Juego de tronos' acumulaba hasta ayer 35 premios Emmy, esos con figurilla de mujer alada. Pero no sería raro que esta cuenta haya crecido tras la gala anual celebrada anoche en Los Ángeles, dado el pelotazo de la última temporada estrenada. De la pugna de este año se vaticinaba que la adaptación de las novelas de George R. R. Martin iba a salir de nuevo victoriosa. Y que si no era elegida como mejor drama (algo que sí logró el año pasado, birlando el triunfo al final de 'Mad Men'), al menos que batiría el récord de 37 estatuillas de 'Frasier'. Hoy ya tendremos la respuesta.

Y sabremos además si alguna de las tres estrellas femeninas de la serie ha logrado el premio a la mejor actriz de reparto, qué dedo nos cortamos que no nos duela: la maligna Cersei, Daenerys de la Tormenta o nuestra Arya de los tormentos. En el apartado de los hombres, dos se disputaban el trono como mejor actor de reparto: el redivivo Jon Snow y el adorable Tyrion Lannister. Yo les daría un premio a todos. Y también a esos fanáticos de la serie que siguen los dramones sangrientos de la saga con mucho ardor y algo de guasa. El otro día vi por las calles de Málaga a unos cuantos. Los reconocí porque lucían unas camisetas con el dibujo del lobo de la familia Stark. Pero en vez de poner «Winter is coming», llevaban el más otoñal, certero y malaguita lema de «Llévate una rebequita que por la noche refresca», tan propio para estos días. Qué gran sabiduría esconde siempre la cultura popular.