Diario Sur

OJO DE HALCÓN

CALIDAD ES DECIDIR PARTIDOS

He discutido con mucha frecuencia sobre qué es la calidad en el fútbol. La proliferación de 'comentaristas de resúmenes' en radios y televisiones ha desembocado en un abuso del término. Y no digamos si se trata del análisis del fútbol internacional. En cuanto un jugador de un modesto equipo de la liga belga, por poner un ejemplo, tira un par de 'caños' o protagoniza una acción con varios quiebros escuchamos aquello de «tiene una gran calidad...» Y resulta que ni ha marcado gol. En Primera y Segunda División abundan los futbolistas de esa supuesta calidad, los que dejan un par de destellos y luego no trabajan, van a su bola y, sobre todo, no deciden los partidos. Con talento y recursos técnicos, pero no con calidad. Esa es para mí la diferencia. De virgueros como aquel Forestieri o el más reciente Mastour está llena la provincia. En cada barrio hemos crecido con un amigo que hacía diabluras con la pelota frente a niños más mayores. Para mí la calidad en el aspecto ofensivo es resolver los partidos, desnivelar la balanza, marcar la diferencia, y en el plano defensivo es marcar territorio, imponer jerarquía, ser imprescindible en la estructura del equipo. «La falta de acierto es una cuestión de calidad y ya está», fue la sentencia de Juande al término del partido en Las Palmas. A mí no me sorprendió esta reflexión, porque desde la cabina 27 del estadio grancanario lo vi hacer los mismos gestos que a Javi Gracia hace un año en Getafe, tanto en la primera parte (con las imprecisiones en el último pase) como en la segunda (con los remates). Calidad, lo que se dice calidad, solo tienen para mí Juanpi y Jony (está por ver al joven En-Nesyri , con una docena de partidos en Tercera y que, por mucho que quieran vender, no puede ser la panacea). Los demás atacantes pueden dejar un destello, pero tiene pinta que van a resolver partidos contados. A eso se refirió Juande sin pelos en la lengua ante los micrófonos y a eso se refería Gracia, aunque este en privado y porque además le gustaba otro tipo de futbolistas.