Diario Sur

A lo Panenka

Varió el rigor defensivo. La presión malaguista ante Las Palmas fue muy superior a la ejercida una semana atrás contra el Villarreal. En el campo canario ya no llegaron los temidos errores individuales. La líneas estuvieron más juntas y los defensores se sentían más cómodos. El equipo amarillo atacaba una y otra vez, pero sin convertir sus aproximaciones en claras oportunidades. Es sistema de contención funcionó bien, con más solidaridad en todas las zonas del campo. El problema estuvo, sin embargo, a la hora de crear ocasiones, y sobre todo para convertir las pocas que llegaron.

Se mantiene la hiperactividad de Recio. El trabajo del canterano malagueño es innegable, pero la pasada temporada destacó, al margen de su trabajo, por el número de tarjetas que vio, y en este ejercicio va por el mismo camino. En choque de ayer, además, tuvo la mala suerte de llegar tarde a la hora de sacar el balón del área en una ocasión, golpeó al contrario y el colegiado señaló penalti. Juande Ramos volvió a cambiar al malagueño antes de que acabara el partido. El centrocampista es uno de los fijos del equipo, pero no siempre tiene los mismos cometidos.

El rendimiento de Jony es más bajo en la derecha, sobre todo cuando se han entrenado menos que el resto. El asturiano es uno de los jugadores preferidos de Juande, pero el extremo es zurdo cerrado y ayer fue utilizado a pierna cambiada por la banda contraria. Su participación fue mucho menor de lo habitual, y sólo inquietaba a la defensa local cuando salía de su zona preferida, la banda. Para esa plaza el club fichó a Keko, que salió más tarde. Jony, asimismo, no estaba a tope, ya que entró en la lista a última hora tras superar una pequeña contractura.