Diario Sur

A BOCAJARRO

CUESTIÓN DE ESTILO

Si bien todavía es pronto, como se encargó de recalcar ayer Juande Ramos, el aficionado aún no sabe a qué juega este Málaga. No es fácil que los equipos de zona media o baja de la tabla en España presuman de estilo. Hay pocos. Uno de ellos es el rival de esta noche. Hoy Las Palmas es un conjunto claramente identificable, con un excelente nivel técnico, que parece disfrutar en cada partido, y con unas señas de identidad que cualquiera reconoce en la idiosincrasia del fútbol canario. Roque Mesa es su referente, junto a Jonathan Viera, baja hoy, y un buen puñado de canteranos que alimentan la identificación de su afición con el equipo. Piensa uno en Setién y le hubiera encajado perfectamente como digno sucesor del seleccionador nacional más laureado.

¿Y el Málaga? ¿A qué juega? ¿Lo tiene claro Juande Ramos? El problema para muchos entrenadores es apañarse con plantillas descompensadas. Podrá presumir de una plantilla superior a la del del pasado curso y de buenos extremos, pero se ve impotente sin 'nueves' de área, sin especialistas cabeceadores (uno de sus puntas recordó este verano que no marcaba con la testa desde cadete). Así, aunque el 4-4-2 ofrece dos referencias en el área, también se pierde control del juego y capacidad defensiva, pero un punta es condenarse a centros sin destinatario. En estas anda aún Juande, que tuvo a toda su plantilla (salvo Boyko) a comienzos del verano -a diferencia de casi todos sus rivales-, que libró una pretemporada cómoda, sin largos viajes, pero al que aún no entrevemos en su obra. Este Málaga no es intenso, ofrece pasillos increíbles en defensa, y no se muestra resolutivo ni en el ataque estático ni en rápidas transiciones. En definitiva, no tiene estilo.