Diario Sur

LA ROTONDA

Mirar al Rey

Hay declaraciones y mensajes en las redes sociales de algunos de nuestros dirigentes nacionales que serían para reírles las bromas si no fuera porque la cosa es mucho más seria. Es más, que haya personas tan serias como Jordi Sevilla tomándose a chasca la no investidura de Rajoy con comentarios realmente absurdos hace que la clase dominante (o sea, la mayoría ciudadana de este país llamado España) se cabree aún más y piense que todo esto es como una especie de juego en el que unos y otros se han enzarzado sin ninguna mala conciencia. No puede ser bueno que no haya gobierno, pese a las no menos frases chorras de que «estamos mejor así», porque no lo es y porque no puede serlo. Para empezar tendremos los Presupuestos prorrogados (y gracias a que el Ejecutivo en funciones aprobó el de este año contra viento, marea y críticas de no pocos, que si no las estaríamos pasando ya canutas...), y Europa nos mira de reojo aunque bastante tienen algunos con las que les está cayendo también (léase Reino Unido o Alemania), porque entre otras cosas somos fuertes estructural y económicamente hablando como para que el proyecto comunitario no se resienta si seguimos mareando la perdiz Pirineos abajo. Mientras, los independentistas, frotándose las manos, porque se aprovechan, y no poco, de la 'provisionalidad de los que están en funciones'. Ocurre que el laberinto en el que se ha convertido el Congreso parece no tener puerta de salida, sobre todo cuando el líder del segundo partido más votado, se está haciendo un lío de los que antiguamente se decían que eran iguales a las madejas enredadas que no tenían ni principio ni fin. Pedro Sánchez, que no tiene pudor alguno en afirmar que va a intentar la presidencia con 85 diputados, ya está siendo fuertemente contestado por amplios sectores de su propio partido. Está buscando su supervivencia, pero tan egoísta y torpemente lo hace que parece importarle más que el bien general de su partido y (ya es fuerte eso, sí...) el de la propia España. Es una pena, porque 'debutó' en esto de la política con cierto garbo, pero se ha desfondado: «Mucho figurín y poco patatán», como decía en una de sus inolvidables películas Paco Martínez Soria.

El problema es que esto no es ficción ni una broma, aunque parece que hay quienes piensan lo contrario. Rajoy, por su parte, tiene que evitar que le metan goles como el del 'autodescartado' exministro Soria para el BM en un error rectificado que pudo alcanzar proporciones desconocidas. Mientras, los que hablan de terceras elecciones, que sumen sus fuerzas para evitarlas. Si lo hacen se consigue, seguro. El problema es que a muchos les interesa eso, otra vez a las urnas. Hay ocasiones en los que más de uno mira (directamente o de reojo) al Rey, que aunque reina y no gobierna, igual les puede mandar 'un mensajito' a 'los cuatro'. Y es que en todos los equipos hay suplentes, no todos pueden ser 'titulares'. Que no se olviden.