Diario Sur

FALSO 9

¡Vaya espectáculo!

El espectáculo del fútbol se proyecta dentro y fuera del terreno de juego. Las trifulcas del presidente de la Real Federación Española de Fútbol y el presidente de LaLiga resultan más propias de una pugna de patio de colegio que de dos mandatarios del fútbol español. Villar y Tebas son enemigos acérrimos que juegan en terrenos distintos. Uno no habla para nada y otro habla demasiado, pero ambos se despachan a gusto. Cuando la Liga se detiene por los partidos de la selección, ellos se encargan de entretener al personal con sus tiros de gracia. Y con las balas que sobran disparan al resto del personal, da igual que sean periodistas que entrenadores. «Ustedes pregunten que yo veré lo que hago», dice Villar en su última y excepcional rueda de prensa; lo de excepcional no hace referencia a la calidad, sino a lo poco habitual que resulta oírlo hablar en público.

Por otro lado, el exentrenador del Villarreal pide a Tebas que deje en paz a su mujer. El asunto Marcelino también ha provocado una reacción lamentable por parte del presidente del Rayo Vallecano al comparar al técnico con el piloto de Lufthansa que estrelló el avión. Cuando la Liga ofrece una tregua, los presidentes entran en guerra. Mejor que vuelva el fútbol y ellos se retiren a sus cuarteles de invierno. Menos mal que la selección de Julen Lopetegui nos reconcilia con el buen espectáculo dentro del terreno de juego, aunque Diego Costa cometa un desliz al decir que no es español natural. Las palabras se las lleva el viento, pero dentro del mundo del fútbol ocurre todo lo contrario. Hay que tener cuidado con lo que se dice, por eso todos se tapan la boca cuando hablan incluso del tiempo.