Diario Sur

EL RAYO VERDE

No más elecciones

El mantra que repite el PSOE andaluz es que hay que evitar como sea unas terceras elecciones, porque vernos obligados a celebrarlas sería una catástrofe, más o menos. La frase, con la que podría estar de acuerdo en principio todo el mundo, aunque varíe el grado de fatalismo, es menos inocente de lo que pueda parecer y encierra un paso sustancial en otra dirección diferente de lo que hasta ahora ha sido una férrea negativa a dar paso a la investidura del Gobierno del PP. Todo menos volver a las urnas, hay que hacer por evitarlas... Luego se matiza mucho acerca de que si Rajoy es el culpable y debe irse y tal. Pero la mayor ya está enunciada y conduce indefectiblemente a la abstención socialista, aunque sea con otro candidato diferente del actual presidente en funciones. Es, pues, un paso. Ahora mismo no se cree ni Felipe González, que fue el primero en dar con la 'solución imaginativa' que Mariano se vaya a quitar de enmedio, pero parece válido como argumento en este cansino llenar el éter del vacío político, hasta que pasen las elecciones catalanas y vascas, con mensajes, rumores y conjeturas, da igual que desafíen a la lógica, con el fin de evitar que lo ocupe el contrario, básicamente.

¿Quién quiere las terceras elecciones? Por el humo se sabe dónde está el fuego, y en este caso todas las señales apuntan a que Rajoy está por la labor, convencido de que lograría aumentar sus escaños, y que también las busca Pedro Sánchez, porque ello le daría una prórroga en su cuestionado mandato. Pero, bien mirado, a Susana Díaz le interesan las elecciones menos que a nadie, de ahí también una razón añadida para su denuedo en transmitir el mensaje de malditismo hacia los terceros comicios.

La secretaria general del PSOE-A, presidenta de la Junta y 'baronesa' por antonomasia se empleó a fondo en la campaña de junio, pero cosechó una dañina derrota, la primera desde que llegó a la primera línea. El PP le venció en la comunidad y, pese a que era evidente que no se le votaba a ella, que eran elecciones generales, sus rivales han usado el dato para restarle posibilidades en su carrera nacional.

En este contexto, mosquea que no se haya dado a conocer el Estudio General de Opinión Pública de Andalucía (EGOPA) correspondiente al verano, que debía haberse hecho público en julio. El Centro de Análisis y Documentación Política y Electoral de Andalucía hace dos barómetros al año y ya salió el de invierno. La razón oficial es que se aplazó en espera de que hubiera Gobierno y ahora, en vista de la situación, se hará en noviembre, pre o post electoral, según. No es que el crédito de las encuestas sea máximo, pero las suspicacias andan desatadas.