Diario Sur

FUERA DE PISTA

Relevo generacional

El Gran Premio de Italia de Fórmula 1, que se celebra en el autodromo de Monza, situado en el interior del parque natural cerrado más grande de Europa, abre siempre el mercado de fichajes y cambios, y este año no ha sido diferente. Dos pesos pesados lo dejan, Felipe Massa y Jenson Buton (entre ambos atesoran más de seiscientos grandes premios), y abren la posibilidad a una nueva generación de pilotos con gran talento, que ya llevan un par de años llamando a las puertas del 'gran circo' sin éxito, debido al poco movimiento de asientos las ultimas temporadas.

La salida de Button permite a Stofel Vandorme acceder por fin a la Fórmula 1, donde ya debería estar por méritos propios, ya que acumula un gran curriculum en las carreras. El belga será el compañero de Fernando Alonso y no dudo que le servirá, si cabe aún mas, de estímulo al español, que en este gran premio volvía a recuperar la sonrisa tras marcar la vuelta rápida de carrera tras cuatro años de sequía.

En el resto de la parrilla, tan solo Mercedes, Red Bull y Ferrari tienen sus alineaciones confirmadas y jóvenes pilotos como los franceses Esteban Ocon y Pierre Gasly, el aleman Pascal Werleim o el italiano Antonio Giovinazzi esperan su oportunidad y a buen seguro que de esta generación saldrá mas de un campeón del mundo.

Ya en la carrera, el error de Hamilton en la salida, que permitió la victoria de su compañero de equipo, Nico Rosberg, ha abierto de nuevo el campeonato, ya que solo dos puntos los separan en la clasificación y me hace pensar que Hamilton está jugando con fuego. El inglés es terriblemente superior al alemán, pero no termina de definir e inclinar la balanza de su lado y esto puede pasarle factura a final de año, y perder un titulo que ya debería tener casi en su bolsillo. Además, puede que sea la ultima temporada de domino absoluta de Mercedes, pues el año próximo las reglas cambian totalmente y todos los equipos partirán teóricamente de cero en el concepto de los nuevos coches. Lo que nadie duda es que los coches alemanes seguirán dominado a placer lo que queda de campeonato. Y para muestra un botón: los Ferraris, que estrenaban un nuevo motor, quedaron a 20 y 27 segundos, respectivamente, y ya no quedan mas cabezas que cortar en la central de Maranello. Si logran arrebatar la segunda posición a Red Bull seria una muy pobre sorpresa.

Pero la noticia de la semana es el cambio de propietarios de la propia Fórmula 1. CVC Capital y Bernie Eclestone se la han vendido al grupo estadounidense Liberty Media por más de 8.000 millones de euros y ya los americanos han dado pistas de lo que quieren cambiar. Lo primero, su directivo (y para eso suenan los nombres de Cristian Horner, actual director de Red Bull, o el propio Alejandro Agag); luego, el número de carreras llevándolo hasta 25 grandes premios, y por último, hacerla más atractiva al público, trabajándose las redes sociales y buscando un equilibrio de competitividad entre las escuderías, un concepto muy del deporte americano, pero que encontrará en la Fórmula 1 una montaña difícil de escalar, entre otras cosas porque la reglamentación técnica está ya definida hasta el año 2020 y la Federación Internacional del Automóvil (FIA) no está por la labor de perder su protagonismo.

Hasta Singapur.