Diario Sur

una cuestión

Por un buen comienzo

Agosto es al fútbol lo que diciembre al año que viene. Es tiempo de buenos propósitos, de verbenas futbolísticas o encuentros familiares, de poner a punto todo el material necesario para trabajar a gusto y, en fin, concienciado cada cual de que es preciso empezar con buen pie. En lo que sea: el trabajo, los estudios… y la nueva temporada de fútbol. Agosto ha sido para mí un tiempo de obligada quietud y reflexión y en tanto tiempo disponible he dado mentalmente muchas vueltas al Málaga que tenemos por delante. De momento arranca con la vitola de equipo comprador y no vendedor, con entrenador nuevo (y deseado) y cambios en la cúpula del club.

El jeque y familia están tomando posiciones en el mando del club y, la verdad, no sé si eso es bueno o malo. Habrá que esperar para ver cómo se desarrollan los acontecimientos. A finales de la temporada anterior veía uno con cierto optimismo los fichajes de Charles, del Chory y de Ricca, y metidos ya en el campeonato 2016-17, resulta que ya no se les valora tanto y el nuevo entrenador clama por otro delantero, otro defensa y qué sé yo. Al fallar afortunadamente el traspaso de Camacho no ha dado tiempo a alguno de esos fichajes y, por tanto, habrá que considerar y aceptar que el Málaga tiene una buena plantilla.

De momento, no ha perdido; el objetivo ahora es ganarle al Villarreal. Y como todas las temporadas se empieza con la secuela de alguna denuncia o escándalo, el sábado tendremos en La Rosaleda el equipo protagonista con Marcelino de un amaño, que no sería tal sino el florecimiento de un sentimiento que, al parecer, se impuso a la profesionalidad. Confíemos, pues, en el Málaga de Juande y de igual manera en la selección de Lopetegui, que ya arrancó.