Diario Sur

EL RAYO VERDE

ASUNTOS DOMÉSTICOS

En el aeropuerto de la política, Susana Díaz debería contemplar más que la puerta de 'salidas internacionales' la de 'vuelos domésticos'. O sea, que tiene que atender la viña. La situación de los asuntos de su directa responsabilidad no está para tirar cohetes, ni en lo que se refiere al sillón autonómico ni en lo partidario. Mucha tarea le espera en ambos.

La gestión del Gobierno regional por sí sola necesita de un esfuerzo titánico. La Junta es una mole enorme y anquilosada, llena de problemas y de agraviados. Para muchos andaluces, por eso de las transferencias, es el culpable de sus males al mismo nivel que para la Junta lo es el Gobierno de Madrid. La prórroga de los presupuestos nacionales, la confección de las cuentas propias puede crear problemas de gestión inminentes.

Pero no le va mejor en lo orgánico. La situación del PSOE en buena parte de las provincias andaluzas, todas salvo Jaén y Sevilla, deja mucho que desear y aunque se hayan dado pasos de mejora en varias, como Granada, al conseguirse la alcaldía, Huelva y Córdoba, en las otras el partido casi no tiene pulso.

En especial si se mira con perspectiva. Unas autonómicas en el actual contexto político pluripartidista son una seria amenaza para el hasta ahora hegemónico PSOE andaluz. Aunque Susana Díaz haya ganado las elecciones, no puede dejar de observar que muchos electores le han abandonado y puede verse apeada del poder autonómico si el PP-A mantiene sus registros y se camela a un C's andaluz que resiste bien, hasta ahora. Precisa, pues, más que nunca, renovar y reforzar el partido en las provincias, en especial Málaga, la más pujante, Cádiz, donde amenaza Podemos, e intentar rascar en el feudo pepero almeriense.

Habrá que ver si en este periodo de sesiones Díaz dulcifica el tono hacia su izquierda con las mismas luces largas con las que Juanma Moreno hace guiños a C's. Después está eso de ver si se va al degüello de Pedro Sánchez, al famoso AVE a Madrid.