PATIO DE BUTACAS

CINÉFILOS

Michael Jackson revive esta noche en Alcazabilla. No está mal el titular para los primeros pasos de baile del festival de series Screen TV que, paradójicamente, no arranca con una ficción, sino con un documental musical: 'This is it'. Esta película iba a retratar el regreso del hombre blanco que conquistó el salvaje pop, pero se convirtió en un 'western' crepuscular y póstumo cuando el propio Michael cambió el guión y se autodestruyó con el protagonista.

Lo que llegará a partir de mañana sí que serán series. Todo un festival. Con algunos títulos muy esperados -caso de 'Outcast' para los amantes del miedo. un género que particularmente no me divierte- y revisiones de producciones televisivas. En los últimos años, las series le está robando el protagonismo al cine. Y no solo a él. Es raro que estas cosas se reconozcan con tanta sinceridad, pero fue revelador escuchar el lunes en el Aula de Cultura de SUR al escritor Ignacio Martínez de Pisón, último Premio Nacional de Narrativa, decir que el relato contemporáneo no lo están haciendo ni las novelas ni las películas, sino las series.

Screen TV fue una feliz idea que en tres años se ha abierto un hueco en la parrilla cultural malagueña. Participan buena parte de las cadenas nacionales, aunque todavía hay margen de mejora y esperemos que se sume en próximas ediciones un referente como Netflix. Pero las series no van a ser las únicas protagonistas del inquieto Festival de Málaga, que también nos prepara para finales de este mes de junio otro nuevo evento que se presentó ayer, Movie Score Málaga (MOSMA), un certamen internacional de música de cine que tiene como avales a David Doncel, que ya puso marcha experiencias previas en Úbeda y Córdoba, y al malagueño Arturo Díez Boscovich, compositor de la banda sonora de 'Frágiles' y 'Rabia'. Con ellos, las películas se van a hacer escuchar antes de irnos de vacaciones, mientras que, para ese final del verano que cantaba Danza Invisible, el Festival de Málaga ya piensa en el ciclo La Edad de Oro, el certamen que nos trae de vuelta a los Hitchcock, Welles, Ford y compañía en la pantalla grande del Albéniz. Un cine municipal que funciona todo el año con las películas que no llegan a las salas comerciales. Nos están poniendo fácil eso de ser cinéfilo.