Ortega y Europa

Antiguo alumno del colegio San Estanislao de Kostka, el filósofo fue uno de los primeros en proponer la europeización de España para acabar con los problemas finiseculares que arrastraba nuestra nación

Ortega y Europa

En las aulas y pasillos del Colegio de San Estanislao se acumulan miles de recuerdos, miles de momentos cargados de cariño, de amistad, de ansias de superación, de compañerismo. Tantos como alumnos han pasado por el colegio desde 1882 hasta nuestros días.

La función máxima de nuestro centro es crear «hombres y mujeres para los demás», siguiendo la máxima del padre Arrupe, personas capaces de mejorar nuestra sociedad con su quehacer diario, sean cuales sean sus obligaciones personales y laborales. Desde la más humilde a la responsabilidad más apabullante.

Algunos de ellos han pasado a la historia de las disciplinas a las que se han consagrado durante su vida adulta. Es el caso de los poetas Manuel Altolaguirre, José María Souvirón y José Moreno Villa, miembros de la Generación del 27, de José Antonio Muñoz Rojas y Alfonso Canales, del pintor Félix Revello de Toro o del médico, que ha pasado a la historia de Málaga por su labor humanitaria, José Gálvez Ginachero, entre otros tantos que han destacado en multitud de ámbitos, poniendo su granito de arena para hacer un mundo más bello y justo.

De entre todos, destaca sin duda la figura del filósofo e intelectual don José Ortega y Gasset, al que su padre, el afamado director de periódicos y académico José Ortega Munilla, mandara a estudiar a Málaga, al conocido entonces como Colegio de El Palo, para forjar su educación intelectual, que a la postre le convertiría en uno de los filósofos más importantes del siglo XX y en uno de nuestros más afamados pensadores.

Nuestro antiguo alumno, siempre preocupado por el llamado 'problema de España', fue uno de los primeros en proponer la europeización de España para acabar con los problemas finiseculares que arrastraba nuestra nación, acabando por ser un pionero en proponer la creación de la Unión Europea.

Tras el desastre de la Segunda Guerra Mundial, Ortega seguía creyendo en la unidad europea a pesar de que aún latían abiertas las heridas del conflicto. Lejos de desilusionarse, acudió en 1949 al Berlín dividido de posguerra, donde dictó la conferencia titulada 'De Europa meditatio quaedam' en la que, veinticinco años después de su obra 'La rebelión de las masas', vuelve a proponer la necesidad de la creación de unos Estados Unidos de Europa; incluso justificó la necesidad de la creación de un mercado común europeo, algo tan novedoso entonces como cotidiano hoy.

Estos pensamientos fueron defendidos mediante el análisis de la historia de la sociedad europea y del concepto de nación. Para él, Europa no era algo que hubiese que construir, sino que existía ya antes de la propia existencia de las diferentes naciones del continente.

Esta conferencia fue revisada y ampliada por el propio Ortega con el fin de editar un libro. No pudo terminar el trabajo, pero fue publicada en una obra que se tituló 'Meditación de Europa' junto a otros textos que gravitaban sobre su concepto de Europa.

No fue la única conferencia que Ortega impartió durante estos años versando sobre estas mismas ideas. En 1953 dictó una conferencia en Múnich que se tituló '¿Hay una conciencia de la cultura Europea?' y que se publicó en alemán bajo el nombre de 'Cultura europea y pueblos europeos', en la ciudad de Stuttgart, al año siguiente.

Ortega y Gasset contribuyó de forma inestimable a la unidad de Europa con sus textos y conferencias. Obviamente no fue el único que tomó partido por esta causa, pero teniendo en cuenta el influjo que suscitó entre los intelectuales contemporáneos su aportación fue inestimable. Sin embargo, pocas veces se ha reconocido en nuestro país su aportación intelectual a la materialización del sueño europeo que hoy disfrutamos.

Un año después de dictar su famosa conferencia en Berlín nacería un organismo que iniciaría la senda propuesta por Ortega. Se trataba del Consejo de Europa. Tres años más tarde, en 1951, se fundaría la Comunidad Económica del Carbón y del Acero, que sentaría las bases, partiendo por las económicas, de la futura Comunidad Económica Europea, que derivaría en la actual Unión Europea.

Tras la dictadura de Franco, que intentó callar a Ortega en numerosas ocasiones, la España democrática por fin pudo participar del sueño europeo. Desde 1982 nuestro país es miembro de pleno derecho de la Unión Europea que, durante estos más de treinta años, ha contribuido de forma esencial a modernizar nuestro país en el ámbito social, económico, político y cultural.

Por fin, gracias a tantos años de esfuerzo, los españoles nos sentimos parte de Europa y ésta tiene en España uno de sus pilares. Hoy, tantos años después, nuestros alumnos ven como algo natural la pertenencia de nuestro país a la Unión Europea y se plantean un futuro en el que solo, desde la unión de las naciones europeas, podamos afrontar los retos de los nuevos tiempos.

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