Ximo Puig reclama que País Vasco y Navarra aporten al régimen común

Puig interviene ayer en las Cortes valencianas. :: Manuel Bruque / efe/
Puig interviene ayer en las Cortes valencianas. :: Manuel Bruque / efe

La propuesta tiene el aval de los expertos pero en el PSOE admiten que será difícil ponerla en marcha una vez negociado y aprobado el nuevo Cupo

PAULA DE LAS HERAS MADRID.

El mismo día en el que el Congreso de los Diputados dio el visto bueno a las nuevas leyes del Concierto y el Cupo vasco, el presidente de la Comunidad Valenciana, Ximo Puig, avisó de que no se conforma con el 'statu quo' y exigió que tanto País Vasco como Navarra aporten a la financiación de las autonomías de régimen general. El cambio sería tan revolucionario como difícil de conseguir. La naturaleza bilateral de los regímenes forales, constitucionalmente reconocidos, hace casi imposible que el resto de comunidades puedan alterar lo pactado por los ejecutivos. Pero así y todo es una de las propuestas de la comisión de expertos creada para abordar la reforma del sistema de financaición común, pendiente desde enero de 2014.

En el texto, hecho público el pasado mes de julio, los especialistas designados por el Gobierno y las comunidades autónomas argumentan que es «imprescindible» revisar el Cupo vasco y la Aportación navarra para incorporar una «valoración realista» de las cargas no asumidas por ambos territorios. Y aunque no cuestionan el sistema foral como tal, sí argumentan que País Vasco y Navarra «deberían comenzar de forma inmediata a contribuir a la nivelación interterritorial mediante una aportación al nuevo sistema de financiación autonómica».

En concreto, lo que piden es que esos dos territorios haga una aportación al Fondo Básico de Financiación, uno de los elementos fundamentales del sistema que, a su juicio, debería sustituir al modelo actual. Puig alegó ayer en Las Cortes valencianas que la propuesta no implica rechazo alguno a la singularidad de vascos y navarros y que lo único que busca es combatir la «injusticia y falta de equidad». «Tenemos un problema gravísimo; no puede ser que la financiación por habitante sea aquí casi la mitad que en esas comunidades», dicen en su ejecutivo.

Los expertos no se andan con paños calientes. Sostienen que, tal y como están calculados el Cupo y la Aportación, hoy en día no existe participación de las comunidades forales a la solidariad interterritorial ni igualdad de acceso a los servicios públicos. «No abordar los problemas de equidad que de esa situación se derivan afecta a la estabilidad del sistema de financiación de las Comunidades de régimen común y, más en general, a la estabilidad institucional del Estado de las Autonomías», advierten.

El director de la Fundación de Estudios de Economía Aplicada (Fedea), Angel de la Fuente, también se muestra enormemente crítico con el modo en el que se ha negociado la cantidad que el País Vasco paga al Estado por las competencias que no tienen transferidas. En un analisis publicado este miércoles, el especialista en financiación autonómica sostiene que el Cupo no es más que «un acuerdo político revestido a posteriori de un armazón técnico» y que en realidad no hay manera de saber «de dónde sale» la cifra final.

«Ya es tarde»

Es un reproche que, en privado, reconocen también PSOE y PP pero que no impidió a ninguno de los dos votar ayer a favor de lo pactado entre el Ejecutivo de Mariano Rajoy y el de Iñigo Urkullu. ¿La razón? Por un lado, la necesidad de garantizar la gobernabilidad y evitar un adelanto electoral con el apoyo del PNV a los presupuestos. Por otro, admite el principal partido de la oposición, el deseo de que la formación que preside Andoni Ortuzar se mantenga en una posición moderada y no «se eche al monte» como ha ocurrido con los nacionalistas catalanes.

En todo caso, el hecho de que se haya aprobado un nuevo Concierto y un nuevo Cupo con validez para cinco años, antes siquiera de que el Gobierno haya hecho una propuesta de reforma del sistema de financiación de las comunidades del régimen común, hace casi imposible ahora que el plan de los expertos al que se abraza Ximo Puig vea la luz. Por eso, esta semana el valenciano, presidente de una de las comunidades autonomas más infrafinanciadas , la andaluza Susana Díaz y el asturiano Javier Fernández defendieron que la reforma del sistema vasco debía haberse acompasado a la de todos, para tener más opciones.

Llegados a este punto, la ofensiva de Puig pierde fuerza. «Ya es tarde», dice otro barón. Aunque en la ejecutiva federal apuntan que el documento está siendo evaluado por las distintas comunidades y que la propuesta «deberá incorporarse a los debates» del nuevo modelo, evitan mojarse a s u favor. Hay demasiadas derivadas en juego, aducen con la vista puesta en la crisis territorial.

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