«Muchas veces nos hemos sentido huérfanos frente a los soberanistas»

Mariano Gomá, ayer al término de la manifestación. :: Q. G. / efe

«Ha sido una explosión, no una manifestación», subraya el responsable del colectivo convocante de la movilización Mariano Gomá Presidente de Societat Civil Catalana

O. B. OTÁLORA BARCELONA.

Societat Civil Catalana (SCC), la asociación creada en 2014 por un puñado de catalanes agobiados por los planes del soberanismo en su comunidad autónoma, fue la gran protagonista de la jornada de ayer en la Ciudad Condal. Consiguió el gran hito de su corta historia al sacar a las calles a cientos de miles de personas para protestar por las intenciones del Govern de proclamar la independencia. Su presidente, el arquitecto Mariano Gomá, se mostraba ayer eufórico tras la afluencia a la marcha y confiaba en que supusiera «un antes y un después».

-¿Cómo valora la manifestación?

-No tenemos palabras para expresar lo que ha sucedido. No ha sido una manifestación, ha sido una explosión. La gente ha explotado, no ha soportado por más tiempo estar en silencio mientras destruían su país y su convivencia. Tenemos el orgullo de que Sociedad Civil Catalana ha sido el detonante, pero lo más importante es toda la gente que ha decidido decir basta.

-¿Esperaba esta respuesta?

-No, para nada. La afluencia de gente ha desbordado a nuestra organización de voluntarios. Que no nos engañen los 'indepes'. Salimos a la calle un millón de personas, 25 veces más de lo previsto. Y valoro especialmente que haya sido de forma pacífica. Hemos demostrado que la revolución de las sonrisas somos nosotros, no ellos.

-¿Cree que esta movilización evidencia la fractura en la sociedad catalana?

-La fractura era un hecho mucho antes. Hay muchas familias rotas por la política y parecía que hasta ahora solo podía hablar una parte de ellas. A partir de ahora ha quedado claro que la otra rama de la familia también tiene derecho a hablar. Es evidente que ahora ha llegado el momento de coser cosas, de arreglar este desaguisado, de dialogar. Pero no me refiero al diálogo político. En estos momentos no se puede abrir un debate político con un Govern golpista, y lo digo con todas las palabras, que no respeta las reglas del juego. Hasta que no regresen a la senda de la legalidad no hay nada que hablar con ellos».

-¿Cómo considera que intepretará el independentismo la maniefstación?

-No tengo ni idea, pero tengo claro que si no hacen la lectura adecuada va a ser su final. Ellos no son los únicos catalanes. En Cataluña hay muchas personas que no van a aceptar su dinámica dictatorial y supremacista por mucho que ellos se empeñen.

-¿Cuál cree que será la lectura que hará el Gobierno de Rajoy?

-Aquí hay un tema muy importante. El pueblo de Cataluña lo necesita. No se quiere seguir sintiendo solo. Tienen que saber que España quiere seguir estando con nosotros. Para nosotros es muy importante que se visualice que 42 millones de españoles nos apoyan frente a los dos millones que quieren imponer su dictadura.

-¿Ustedes se han sentido desamparados desde Madrid?

-Muchas veces nos hemos visto huérfanos frente a los independentistas. Luchábamos contra una dictadura desde las trincheras, agazapados, esperando.

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