Turull acusa a Llarena de «impedir» la investidura y de faltar al respeto

Turull acusa a Llarena de «impedir» la investidura y de faltar al respeto

El exconseller y candidato a presidir la Generalitat pasó de ser «presidenciable a presidiario», lo que fue un «golpe fuerte»

EFEBARCELONA

El exconseller Jordi Turull ha acusado hoy al juez del Tribunal Supremo Pablo Llarena de «impedir» su investidura por no verla «acertada», al tiempo que ha tildado de «falta de respeto» que en el auto de prisión «mezclara sin ningún fundamento científico criterios de psicología de estar por casa».

En una carta escrita desde de la cárcel de Estremera (Madrid) y publicada en La Vanguardia, el excandidato a la presidencia de la Generalitat ha criticado las «valoraciones políticas» que entiende que Llarena incluye en sus autos.

«Que su valoración política, abusando del poder que la ley le atribuye, le lleve a dictar prisión preventiva -es decir, sin ningún juicio- es más que una anomalía de un sistema que se quiere de separación de poderes y de garantía de imparcialidad», ha remarcado el exconseller.

Turull ha subrayado que el pasado 23 de marzo, el día después de la sesión plenaria en el Parlament, «en el Supremo el debate de investidura continuó», pues, a su juicio, los «argumentos pretendidamente jurídicos» del auto de prisión del juez Llarena es «la viva y contrastada confirmación de que no sólo la separación de poderes en el Estado español es débil, como tantas veces se ha acreditado, sino que además se está consolidando lo que se podría denominar un auténtico cruce de poderes».

El exconseller ve «evidente que este debate de investidura celebrado entre el Parlament y el Tribunal Supremo lo ha ganado fácticamente el señor juez», ya que le ha «puesto entre rejas y ha impedido que se hiciera efectiva una investidura por no encontrarla acertada».

En su escrito, Turull hace alusión a la frase del auto de Llarena sobre la «esfera psicológica» de los procesados para remarcar que «llama la atención que en el análisis jurídico se mezclen sin ningún fundamento científico criterios de psicología de estar por casa», y añade: «Sinceramente, lo encuentro una falta de respeto».

Pero para el exconseller lo que es «muy peligroso» es que el hecho de declararse inocentes pueda llevarles a prisión como un «castigo».

«Una de las conquistas del Estado de derecho y democrático, de la revolución liberal, es poder declararse inocente sin que comporte ninguna represalia o castigo por el hecho de haberlo hecho. Pero en el Supremo va exactamente al revés», ha denunciado.

En el artículo, Turull recuerda que pasó de ser «presidenciable a presidiario», lo que fue un «golpe fuerte», aunque ha aseverado que está «más sereno y más firme incluso que la primera vez que nos ingresaron en la prisión».

Ha remarcado que ser candidato a la investidura fue un «honor» y se ha reafirmado en lo que dijo en el atril del hemiciclo del Parlament: «Hace falta una salida dialogada. Y una salida dialogada no presupone identificar renuncias, sino identificar posibles salidas que puedan dar rienda suelta a aquello que la ciudadanía ha manifestado una y otra vez a través de las urnas».

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