Los terroristas planeaban un atropello masivo en Cambrils simultáneo al de Barcelona

Un mosso corre hacia una de las víctimas atropellada por Younes Abouyaaqou en Las Ramblas. :: r. c.
Un mosso corre hacia una de las víctimas atropellada por Younes Abouyaaqou en Las Ramblas. :: r. c.

Tras la explosión de Alcanar alquilaron otra furgoneta para atentar en el paseo marítimo, pero un siniestro vial lo impidió

MATEO BALÍN MADRID.

Los Mossos d'Esquadra, responsables de la investigación policial de los atentados de Barcelona y Cambrils que dejaron 15 muertos y más de un centenar de heridos, están convencidos de que la célula terrorista tenía previsto llevar a cabo un atropello masivo en el paseo marítimo de la localidad tarraconenses de forma simultánea al que tuvo lugar en Las Ramblas. Pero ambos planes, precipitados por la explosión que tuvo lugar a las 23:30 horas del miércoles 16 en el chalet de Alcanar usado por el grupo comandado por el imán de Ripoll como almacén y laboratorio de explosivos, se quedaron a la mitad.

El último terrorista muerto, Younes Abouyaaqoub, sí logró llevar la sangre y el terror a la popular vía de Barcelona en una furgoneta alquilada por el encarcelado Driss Oukabir «para una mudanza», según declaró este martes al juez de la Audiencia Nacional Fernando Andreu. Eran las 17:25 horas del pasado 17 de agosto. Sin embargo, los cinco integrantes del grupo tiroteado por agentes de los Mossos en Cambrils, a la 1:00 de la madrugada del día 18, no pudieron ejecutar su intención de dirigir otra furgoneta alquilada esa mañana contra los viandantes del paseo marítimo, situado a 120 kilómetros al sur de Barcelona capital y a 92 al norte de Alcanar, cerca de la provincia de Castellón.

El vehículo arrendado para consumar el atropello masivo de Cambrils fue una Renault modelo Kangoo. Mohamed Hichamy, de 24 años, el mayor de los cinco terroristas muertos en esa localidad tarraconense, fue la persona que alquiló la furgoneta en las oficinas de la empresa Ruzafa de Parets del Vallés (Barcelona). Mohamed, hermano del también muerto Omar Hichamy, se fue a 135 kilómetros de Cambrils acompañado, al menos, por el fallecido Said Aalla, de 18 años. Una distancia grande para no levantar sospechas, según los investigadores.

Eran las 12:58 de la mañana del jueves 17 de agosto, del día de los atentados, y habían pasado más de 13 horas desde que explotara la casa de Alcanar con el imán Abdelbaki es Satty y el joven Youssef Aalla en su interior -el encarcelado Mohamed Houli, recadero del imán, salvó la vida porque se encontraba en ese momento en el porche, en cuyos cascotes apareció ayer un cinturón con explosivos, previsiblemente el que iba a emplear el imán para inmolarse-.

Así, Mohamed y Said, cuya tarjeta de crédito apareció en la Renault Kangoo, vuelven a Tarragona. El primero en la citada furgoneta y el segundo en el Audi A3 de su hermano Mohamed Aalla, en libertad provisional. Pero un hecho fortuito volvió a alterar los planes de los cinco de Cambrils, como ya lo hiciera horas antes la explosión del chalet de Alcanar, donde la célula pretendía llenar las furgonetas alquiladas con las bombas caseras preparadas por el imán a partir de los manuales de instrucciones distribuidos en internet por publicaciones del Daesh.

Reuniones en la masía

A las 15:25 horas, apenas una hora y media antes del atropello de Las Ramblas, el vehículo conducido por el mayor de los Hichamy sufrió un accidente en la autopista AP-7, en el punto kilométrico 265, a la altura de Cambrils. Tras decirle el conductor afectado que iba a llamar a la policía, Mohamed saltó la valla de la carretera de pago y huyó corriendo por un camino hasta perderse su pista. Este incidente, aparentemente insustancial, fue el comienzo del plan C para los chicos de Hichamy (a esa hora Younes Abouyaaqoub ya emprendía la marcha a Barcelona con la furgoneta alquilada por el encarcelado Driss Oukabir).

Los investigadores tratan de reconstruir si Hichamy pidió ayuda a sus compañeros para que le fuesen a buscar a la AP-7 y reunirse después en la masía abandonada de Riudecanyes, a 13 kilómetros de Cambrils. Allí se encontraron restos de una pequeña hoguera, el pasaporte y el carnet de conducir del citado terrorista y el pasaporte de Abouyaaqoub, muerto este lunes en el municipio barcelonés de Subirats tras 96 horas de huida después de matar a 13 personas en Las Ramblas.

Tras fallar el plan inicial, los cinco terroristas deciden a la desesperada llevar a cabo una última acción: se desplazan de Riudecanyes a Cambrils en el Audi A3, adquieren a las 21:30 cuatro cuchillos y un hacha en un bazar chino llamada Mercasa, vuelven a la masía abandonada y tras abrocharse los cinturones falsos regresan a la localidad playera.

Era la una de la madrugada del día 18. Ven un control policial en el paseo marítimo y antes de parar atropellaron a varios peatones hasta colisionar contra un vehículo de los Mossos. El Audi vuelca y los terroristas salen como pueden, hieren a seis personas y matan a una mujer a cuchilladas antes de ser tiroteados.

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