«Todo esto terminará con un estado catalán dentro de la UE»

M. A / A. A. MADRID.

Uno de los mayores escollos a los que se enfrentaría una república independiente sería el quedarse fuera de la Unión Europea. El independentismo, consciente de que esto es un freno a sus aspiraciones porque solo la CUP quiere abandonar la UE, reiteró en un primer momento que el futuro país permanecerá sí o sí en el club comunitario. «Todo esto terminará con un estado catalán independiente dentro de la UE», prometió Carles Puigdemont en mayo de 2016. Pero las continuas advertencias de Bruselas a que esto no sucederá obligaron a modular el optimismo. Un documento interno de la Consejería de Economía que dirige Oriol Junqueras reconoce que «probablemente Europa no ponga una alfombra roja a Cataluña desde un primer momento, y puede ser que no se vea representada en las instituciones comunitarias desde el primer día».

En cualquier caso, se añade que «se encontrará la manera de no perjudicar ni las exportaciones ni a las multinacionales europeas establecidas en Cataluña». La idea es negociar el reingreso ya como estado independiente en el menor tiempo posible. Pero ni eso parece posible. Las autoridades comunitarias han repetido, sin embargo, que la salida sería automática. El pasado septiembre, el presidente de la Comisión Europea, Jean Claude Juncker, aseguró que la nueva república de Cataluña tendrá que superar un proceso de adhesión semejante al que han seguido todos los Estados miembros desde 2004. Y, para que llegase a buen puerto, la entrada en el club comunitario debería recibir el visto bueno de todos los estados miembros, incluida España.

Fotos

Vídeos