La Guardia Civil detiene al mayor traficante de armas cortas de la Dark Net

Parte del arsenal intervenido por la Guardia Civil. /Ministerio del Interior
Parte del arsenal intervenido por la Guardia Civil. / Ministerio del Interior

Cinco personas más han pasado a disposición judicial y han sido intervenidas 30 armas de fuego, abundante munición y desmantelado un taller clandestino para la manipulación de las armas y la fabricación de la munición

COLPISAMadrid

Golpe al tráfico de armas. La Guardia Civil en el marco de la operación Ruger, con el apoyo de las autoridades policiales y aduaneras de Alemania, Reino Unido, Estados Unidos y EUROPOL, ha detenido en España de uno de los mayores traficantes de armas en la Dark Net (Internet oscura), y de forma simultánea a la detención en otros países de 5 de los compradores de las mismas.

Tras la detención en España de este individuo se procedió a realizar siete registros en las provincias de Navarra, Barcelona, Pontevedra y A Coruña, estos dos últimos vinculados al único comprador de armas ubicado en nuestro país, el cual también fue detenido.

En el transcurso de dichos registros se intervinieron, entre otros, los siguientes efectos: 22 armas cortas (pistolas y revólveres), una escopeta de cañones recortados, un mechero-pistola del calibre 6.35 mm, quince cargadores de pistola, numerosos cañones nuevos de pistola, de fabricación artesanal, gran cantidad de piezas de repuestos de armas de fuego, munición de los calibres 357 magnum, 6,35 mm. y 12, más de 500 vainas sin cebar de los calibres 6,35 y 7,65 mm., más de 500 proyectiles de los mismos calibres, 1.000 fulminantes para la recarga de cartuchería metálica, un kilogramo de pólvora, una máquina de recarga de cartuchería metálica y dos kits para fabricación de munición de los calibres 6,35 y 7,65 mm, maquinaría y herramientas para la fabricación de cañones y la transformación de armas de fuego, tales como una fresadora computerizada, un torno, un taladro de columna y un equipo de soldadura.

Además, se intervinieron siete barras de acero para la fabricación de cañones, numerosos equipos informáticos y abundante documentación para su análisis y más de 1.500 euros en metálico, al mismo tiempo que se han bloqueado dos cuentas corrientes.

Esta operación supone uno de los mayores golpes a nivel internacional a esta actividad ilegal que se mueve al amparo del anonimato y aparente impunidad de la internet más profunda y sus cryptomercados. El operativo se inició el pasado mes de marzo cuando los servicios de seguridad de Correos en Navarra detectaron varios paquetes postales con destino al extranjero que contenían armas de fuego y municiones cuidadosamente ocultas en su interior.

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