Siete de cada diez comercios catalanes sufrieron una caída de ventas en octubre

El 61% de los afectados achaca esa reducción a la situación política, que impactó sobre todo en el sector textil, según la patronal Pimec

D. VALERA MADRID.

Las consecuencias económicas del desafío independentista empiezan a trasladarse de las grandes cifras a la realidad más cercana. Así, los efectos negativos de la incertidumbre política ya se dejan notar en la facturación de las pequeñas y medianas empresas. En concreto, siete de cada diez comercios catalanes reconocen que sus ventas en octubre cayeron respecto al mismo mes del año anterior, según un informe publicado ayer por la patronal de la pequeña y mediana empresa Pimec. ¿El motivo? La mayoría de los que vieron menguar su facturación (un 61%) lo achaca a la situación política, frente a un 15% que lo atribuye a la evolución económica. Es decir, la encuesta recoge las primeras pruebas de que el consumo en Cataluña se está ralentizando, algo que repercutiría en el crecimiento de la comunidad autónoma.

La preocupación del comercio de proximidad catalán por el impacto que pueda tener en los resultados de su negocio el conflicto político y social que atraviesa la región es palpable. De hecho, un 60% de los encuestados considera que la inestabilidad actual afectará mucho o bastante a sus ventas. En este sentido, los pequeños comercios tampoco se muestran muy optimistas de cara al futuro, ya que casi la mitad de los consultados (48%) estima que la facturación en los próximos meses se mantendrá igual e incluso un 27% cree que empeorará, frente al 24,8% que prevé mejorar.

En cualquier caso, a pesar de esta reducción de las ventas en octubre, un 92% de los encuestados no considera que esté sufriendo un boicot a sus productos en el resto de España. De hecho, desde Pimec resaltan que la mayoría de empresarios estiman que la caída de la facturación es un hecho «coyuntural». En cualquier caso, habrá que ver la evolución en los próximos meses, que resultan claves para muchas industrias debido a la campaña de Navidad.

De momento, en octubre el sector más castigado fue el textil. De hecho, el 89,3% de los comercios de esta industria en Cataluña redujeron sus ventas. Y, una vez más, los empresarios apuntan de forma muy mayoritaria (81%) a la situación política como responsable de este descenso, frente al 9,9% que lo achaca a la evolución económica. En este sentido, desde Pimec recuerdan que la llegada tardía de las bajas temperaturas ha afectado negativamente al sector textil, no sólo en Cataluña, sino en toda España.

También el 65% de los comercios de restauración catalanes sufrieron una caída de la facturación en octubre. Por su parte, reconocen haber registrado menos ventas un 56,6% de las empresas del sector servicios, el 53% de las de hostelería y el 52,4% del sector de la alimentación.

Riesgo para el empleo

Para evitar que la incertidumbre que vive Cataluña agrave más la situación del comercio de proximidad, Pimec pidió en el informe a los representantes políticos que contribuyan a que el «entendimiento y la estabilidad se abran paso y se normalice la situación económica y social del país». «Si la economía de las pymes se debilita, muchas familias catalanas sufrirán», advirtió el presidente de la patronal, Álex Goñi, en referencia al riesgo de que el empleo se vea afectado.

A la espera de otros indicadores económicos, las empresas catalanas se han convertido en el gran termómetro para medir en tiempo real el impacto de la crisis política que vive la región y que se agudizó desde el pasado 1 de octubre, fecha del referéndum ilegal. En un primer momento, las grandes compañías trasladaron su sede social a otras comunidades. Sin embargo, el comercio de proximidad no puede dar este paso. Por se motivo, para volver a la estabilidad desde la patronal de las pymes reclamaron a la sociedad la necesidad de buscar «fórmulas» de protesta que «no afecten de forma grave» al sector, por lo que rechazaron expresamente nuevas huelgas.

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