El FMI señala la crisis en Cataluña como riesgo para la economía española

Vista del panel de la Bolsa de Madrid. :: zipi / efe

Advierte de que si se prolonga la «tensión» y la incertidumbre puede afectar a «la confianza y a las decisiones de inversión» en el país

D. VALERA

madrid. La crisis que vive Cataluña, agudizada tras el referéndum ilegal del 1-0 y la posible declaración unilateral de independencia, ya se ha convertido en un claro riesgo para la evolución de la economía española. Así lo advirtió ayer el FMI al reconocer de forma escueta, pero nítida, que «las tensiones prolongadas y la incertidumbre relacionada con Cataluña podrían pesar sobre la confianza y las decisiones de inversión». Es decir, afectar a la recuperación del país. Las palabras fueron pronunciadas por Andrea Schaechter, la economista jefe encargada de analizar la situación de España, el llamado capítulo IV. En su intervención destacó las previsiones de crecimiento «fuertes» para 2017 y 2018, que se sitúan en el 3,1% y el 2,5% del PIB, respectivamente. Unas cifras superiores a la media de la UE. Aunque Schaechter por primera vez tuvo que admitir la posibilidad de un impacto en este comportamiento en caso de que la inestabilidad catalana no se resuelva en breve.

Las declaraciones se produjeron en el marco de la presentación en Washington del informe que los expertos del FMI realizaron tras visitar España en agosto. Por ese motivo en los documentos apenas hay referencias a la influencia que la crisis de Cataluña puede tener en las proyecciones macroeconómicas, ya que la tensión no era tan elevada como en la actualidad. En este sentido, desde el FMI prefirieron no profundizar en el asunto y la propia Schaechter rechazó ayer hacer más comentarios sobre los peligros de la deriva independentista en el crecimiento del PIB o el comportamiento del consumo.

Sin embargo, en el extenso informe de 82 páginas que los expertos elaboraron sobre España sí se hace referencia, aunque sin mucha concreción, a la repercusión económica de la situación catalana. De hecho, se enumera como uno de los riesgos en el ámbito doméstico la «incertidumbre» que podrían provocar los «movimientos independentistas regionales». Es la primera vez que el Fondo incluye una referencia de este tipo en su análisis de España.

Entre los peligros citados por el organismo que dirige Christine Lagarde también se encuentra la reversión de los logros provocados por las reformas (algo que defienden partidos de la oposición como PSOE o Podemos), lo que a su juicio podría afectar a las perspectivas de crecimiento a más largo plazo, o los retrasos en la consolidación fiscal (en el cumplimiento del déficit), que limitarían el margen de maniobra del Gobierno en caso de crisis futuras.

En cualquier caso, lo que ha quedado claro en estos últimos días es que uno de los sectores más vulnerables a la situación de inestabilidad de Cataluña son los bancos. De hecho, los dos grandes buques insignias financieros catalanes, Sabadell y Caixabank, ya han aprobado trasladar su sede a otra comunidad autónoma. En concreto, la entidad presidida por Josep Oliu se marcha a Alicante y Caixabank decidió ayer que lo hará a Valencia. En ambos casos buscan dar un mensaje de tranquilidad a sus clientes para evitar que retiren sus depósitos y, de paso, evitar la inseguridad jurídica por una hipotética declaración de independencia. A pesar de que el informe del FMI está elaborado en agosto y septiembre, ya recoge el peligro de que la situación financiera en España «puede debilitarse debido a la incertidumbre política».

Dificultades para financiarse

A las voces internacionales que alertaron ayer del riesgo que supondría para la economía la independencia de Cataluña, se sumó Moody's. La agencia de calificación apuesta por un escenario central en el que no se produzca la secesión, pero advierte de que si finalmente se llevara a cabo tendría un «impacto negativo para el sistema crediticio» catalán. Y cita expresamente a los «bancos, aseguradores y empresas no financieras» como principales perjudicados.

En este sentido, el informe recuerda que la comunidad autónoma tiene unas importantes necesidades de refinanciación de la deuda y que su posición de liquidez «se ha debilitado significativamente en los últimos años». De hecho, Cataluña es el principal receptor de los mecanismos de financiación puestos en marcha por el Ministerio de Hacienda como el FLA o el plan de pago a proveedores. Por ese motivo, Moody's considera que una Cataluña independiente tendría «dificultades para acceder a los mercados» hasta que la incertidumbre se disipara.

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