El Senado ofrece al líder catalán un cara a cara con el Gobierno

El Ejecutivo estudia que sea Rajoy quien replique a Puigdemont antes de que la Cámara autorice la intervención de la autonomía de Cataluña

N. VEGA MADRID.

El Senado trató ayer de persuadir a Carles Puigdemont de que comparezca en la Cámara alta antes de que el Gobierno reciba la autorización para intervenir la autonomía catalana. Vía postal, el presidente de la institución, Pío García-Escudero, ofreció al máximo dirigente de la Generalitat intervenir el jueves a las cinco de la tarde en la comisión para el estudio del 155 o acudir al pleno final del viernes a las diez de la mañana. En ambos casos tendrá la oportunidad de pronunciar su alegato. Pero, además, el Ejecutivo está dispuesto a dar la réplica y protagonizar un cara a cara entre administraciones.

Fuentes parlamentarias y de la Moncloa confirmaron que se estudia que sea el propio Mariano Rajoy el que intervenga tanto si se opta por una como por otra fórmula. Pero el Gobierno se reserva, por ahora, esa decisión. En un principio, se ha trabajado con la idea de que Soraya Sáenz de Santamaría acuda a la comisión del jueves y el jefe del Ejecutivo, al pleno del viernes. Pero cabe la posibilidad de revisar el plan.

Lo que no aceptaron ayer los senadores del PP es la pretensión del PDeCAT de que Puigdemont pueda asistir el miércoles al Senado, antes de la sesión que prevé celebrar en el Parlamento de Cataluña. Aunque el PSOE no veía inconveniente, el Gobierno y el partido conservador mostraron su malestar por la intención de la Generalitat de marcar los tiempos e imponer su estrategia. «El Senado no puede ser más flexible», defendió Pedro Sanz.

El vicepresidente del Senado concede una gran importancia a la comparecencia de Puigdemont, que tiene hasta el jueves a las diez de la mañana para enviar por escrito sus alegaciones. Sanz incide en lo relevante de que entre en el juego parlamentario y acepte el resultado del debate.

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