El sector turístico pasa a la ofensiva para atajar los ataques

Estudia una campaña de sensibilización y pide a las administraciones que actúen para regular los apartamentos en destinos masificados

D. VALERA MADRID.

El sector turístico quiere pasar a la ofensiva para evitar que los puntuales ataques a intereses de esta actividad estratégica registrados en los últimos días en algunas ciudades vayan a más. Por ese motivo, una de las medidas que manejan es poner en marcha una campaña de sensibilización orientada a destacar los beneficios económicos que aporta un sector regulado que, en su opinión, no debe confundirse con el fenómeno de pisos vacacionales no reglados, cuyo incremento está generando una contestación social en destinos masificados. La iniciativa podría ser planteada en el Consejo Español de Turismo, el principal órgano consultivo de este sector que desde la patronal Exceltur han pedido al Gobierno que convoque para evaluar los acontecimientos recientes.

La turismofobia es una palabra que ha irrumpido este verano con fuerza. Mucho han tenido que ver los actos vandálicos realizados por Arran, las juventudes de la CUP, contra un autobús turístico en Barcelona o varios yates y un restaurante en el puerto de Palma. Uno de los últimos ejemplos de protesta, más inofensivo, ha sido colocar pegatinas en centenares de vehículos de alquiler turístico en Mallorca con el lema 'Este coche sobra' o 'El turismo mata Mallorca'. También las pintadas de 'Tourist go home' (turistas a casa) han proliferado en varias ciudades o en la agencia vasca de turismo realizadas por jóvenes de Sortu.

El sector admite que los ataques son aislados y que no ha detectado un impacto en la demanda de viajeros. «España está lejos de ser percibida como un lugar de inseguridad ciudadana para el visitante», recuerda el vicepresidente de Exceltur, José Luis Zoreda. Sin embargo, reconoce que no son acciones que favorezcan la imagen del país en el exterior y por ello quieren que las administraciones actúen para evitar que la situación se descontrole.

La patronal no ha detectado un descenso en la demanda turística tras lo actos vandálicos

Hasta ahora el Gobierno ha condenado con contundencia los ataques. El presidente Mariano Rajoy consideró un «disparate tratar a patadas al turista» y recordó que se trata de un sector que representa el 11% al PIB y emplea a dos millones de personas. Por su parte, el ministro del ramo, Álvaro Nadal, advirtió que el Ejecutivo «no va a consentir» ataques al sector turístico y ya ha encargado a la Abogacía del Estado que se persone en las denuncias por estos actos violentos.

Sin embargo, desde el sector quieren ir más allá de las declaraciones de condena y reclaman a las administraciones medidas para atajar el problema globalmente. Por eso han decidido tomar la iniciativa. El primer paso ha sido reclamar la celebración del Consejo Español de Turismo, donde están representadas todas las administraciones con competencia sobre la materia (ayuntamientos, comunidades y el Estado) así como la patronal, los sindicatos y las principales asociaciones del sector. Un encuentro que no se produce desde 2014.

Unidad de acción

«Ante esta realidad tenemos que dar una respuesta uniforme·, sostiene Zoreda, quien considera que este órgano consultivo es el foro adecuado para lograr una unidad de acción. El temor del sector es que cada administración local o autonómica decida regular por su cuenta, algo que ya está ocurriendo. Baleares, por ejemplo, aprobó esta semana una ley que limita las plazas turísticas a 623.624 y considera ilegales todos los pisos turísticos no reglados. Desde Exceltur consideran que no se puede extrapolar esa normativa al resto del país porque cada región vive una demanda turística muy distinta. Sin embargo, la patronal afirma que en el caso de Baleares limitar el crecimiento «es razonable», aunque no entra a valorar dónde debe estar el límite.

Paralelamente, existe la posibilidad de llevar a cabo una campaña de concienciación sobre los beneficios turísticos para España. En realidad no sería algo nuevo. Hace años Exceltur ya protagonizó un plan publicitario bajo el lema 'El turismo somos todos'.

El sector es consciente del rechazo que el turismo está generando en algunos destinos. Y culpan de ello al crecimiento exponencial de los apartamentos turísticos no regulados que pueden alquilarse en plataformas como Airbnb. Los consideran una competencia desleal en materia fiscal, laboral e incluso de seguridad para los propios huéspedes. Por eso en los últimos meses han criticado la «falta de voluntad política» para abordar este tema. Sin embargo, creen que el rechazo vecinal actual se ha convertido en un aliado para forzar al Gobierno a tomar medidas.

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