El secesionismo regresa a las calles para protestar por las encarcelaciones

Los Mossos d'Esquadra cargan contra los manifestantes tras ser atacados con pintura. :: E. Fontcuberta / efe/
Los Mossos d'Esquadra cargan contra los manifestantes tras ser atacados con pintura. :: E. Fontcuberta / efe

Los Mossos d'Esquadra tuvieron que cargar para resguardar el perímetro de la Delegación del Gobierno en Barcelona

R. C. BARCELONA.

El encarcelamiento de cinco dirigentes independentistas encendió anoche las calles de Cataluña. Hace semanas que el independentismo languidecía en las plazas que, antes de la aplicación del artículo 155, se desbordaban de manifestantes secesionistas. Pero ayer el soberanismo volvió a dejarse sentir como en las grandes ocasiones, en algunos lugares con episodios de violencia incluidos.

Miles de personas acudieron a las convocatorias urgentes de la Asamblea Nacional Catalana (ANC) y Ómnium Cultural, las organizaciones de los presos Jordi Sànchez y Jordi Cuixart. Las concentraciones comenzaron a las 20:00 horas frente a los ayuntamientos de los municipios catalanes. En Vic, la localidad natal de la desde ayer prófuga Marta Rovira, una multitud de manifestantes abarrotó la céntrica plaza Mayor. Otro de los puntos calientes de la noche fue Girona, ciudad de la que fue alcalde el expresidente Carles Puigdemont y uno de los bastiones del independentismo. Según los cálculos ofrecidos por la alcaldesa, Marta Madrenas, más de 9.000 personas se manifestaron para exigir la «libertad para los presos y exiliados políticos».

Dos concentraciones

En Barcelona, fueron cerca de 10.000 los ciudadanos que salieron a las calles a protestar por la decisión del juez Llarena, si bien se dividieron en dos concentraciones. Las entidades soberanistas convocaron una concentración en la plaza Catalunya, donde se leyó un manifiesto con el lema 'Unidos contra la represión', en el que se denunció la «dictadura del 155» y una «caza de brujas, feroz y salvaje, sin mesura».

En el turno de discursos, el vicepresidente de la ANC, Agustí Alcoberro, afirmó que toda Cataluña es hoy «una inmensa prisión», pero se mostró convencido de que el movimiento soberanista «ganará» porque ya hay «más de dos millones» de catalanes que se han sumado a la causa independentista. El vicepresidente de Òmnium, Marcel Mauri, realizó a su vez un llamamiento a «recuperar la unidad que hace invencibles» a los secesionistas, ya que la «represión», a su juicio, solo se puede vencer uniendo fuerzas. Y añadió, refiriéndose al Estado: «Cuánta miseria contienen vuestras acusaciones, amenazas y mentiras».

Paralelamente, tuvo lugar otra concentración convocada por los Comités de Defensa de la República (CDR), sobre los que tiene gran influencia la CUP. Bajo el lema 'Rompamos las cadenas de la represión' y al grito de «Libertad presos políticos», los CDR protagonizaron momentos de tensión con los Mossos d'Esquadra. La policía autonómica tuvo que usar sus porras y disparar salvas para mantener el perímetro de seguridad en los alrededores de la Delegación del Gobierno en la ciudad condal, donde centenares de independentistas trataron de rebasar el cordón policial. Se registraron cinco heridos leves.

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