Es Satty fue detenido en Ceuta en 2010 con 121 kilos de hachís

MATEO BALÍN

madrid. El Juzgado de lo Penal número dos de Ceuta condenó en diciembre de 2011 a Abdelbaki Es Satty a cuatro años y un mes de prisión por un delito contra la salud pública. La sentencia, que adquirió firmeza en febrero de 2012 porque no fue recurrida por la defensa, castigó por introducir en España 121 kilos de hachís el 1 de enero de 2010, día de su cumpleaños, al que se convertiría en imán de Ripoll y máximo responsable de los atentados de Barcelona y Cambrils. Nacido en Madchar Benghaya (Marruecos) en 1973 y residente entonces en Calafell (Tarragona), Es Satty estuvo en prisión provisional por esta causa desde el 2 de enero de 2010 tras ser detenido en el puerto de Ceuta, donde se disponía a embarcar a las 18:15 horas con dirección a Algeciras (Cádiz).

Según la sentencia, a la que ha tenido acceso este periódico, fue un perro de la Guardia Civil quien marcó la droga en la furgoneta al realizar el reconocimiento superficial. Entonces, los agentes registraron el interior y encontraron los fardos en cuatro dobles fondos del techo. Los 121 kilos de hachís, con un valor de 176.087 euros, fueron adquiridos en Marruecos por Es Satty y su destino final «era la venta o donación a terceras personas».

Por estos hechos fueron acusados además otras tres personas, los hermanos Mohamed, Abderrahim y Mourad Tajrioui, residentes en Cambrils (Tarragona), uno de los lugares de los atentados mortales. Éstos dijeron en el juicio que desconocían que Es Satty llevara la droga y fueron absueltos por falta de pruebas. Ello, pese a que el imán de Ripoll, que reconoció los hechos, les llegó a involucrar en el tráfico de estupefacientes, que justificó por las amenazas de los narcos a su familia marroquí. De ahí que alegara en su defensa «miedo insuperable».

Fotos

Vídeos