Sánchez se vuelca con la moción de censura contra la presidenta

El PSOE ve una oportunidad de situar a Gabilondo como alternativa necesaria de cara a las elecciones de 2019

PAULA DE LAS HERAS

madrid. No todos en el PSOE las tenían todas consigo cuando el pasado miércoles, tras el pleno extraordinario celebrado en la Asamblea de Madrid para que Cristina Cifuentes despejara todas las dudas que pesaban sobre su máster, el líder de los socialistas madrileños, José Manuel Franco, y su portavoz en la Cámara autonómica, Ángel Gabilondo, anunciaron una moción de censura contra la presidenta de la comunidad. Ahora, visto cómo se han ido precipitando los acontecimientos, son mayoría los que muestran su satisfacción por la decisión tomadas. «Todo son ganancias», sostienen en la ejecutiva de Pedro Sánchez.

El PSOE, hasta ahora difuminado, ha tomado la iniciativa en un asunto que toca la fibra sensible de mucha gente y de una sola tacada ha conseguido poner a Ciudadanos en una posición muy incómoda mientras el supuesto candidato de Podemos, Íñigo Errejón, parece desaparecido en combate bien porque no tiene asiento en el Parlamento, bien por las reminiscencias del escándalo en el que él mismo estuvo involucrado, a cuenta de su beca de investigación en la Universidad de Málaga. Es cierto que las posibilidades de que la propuesta prospere son muy limitadas. Pero en la dirección del PSOE sostienen que aun así la operación merece la pena. «Una moción de censura siempre tiene riesgo, pero más lo tiene no hacer nada», justifica el presidente de Extremadura, Guillermo Fernández Vara.

Al propio exministro de Educación no le quedó más remedio que asumir el análisis. «El riesgo sería no reaccionar ante este escándalo», insisten en Ferraz. Gabilondo, fichado como independiente a escasos meses de las elecciones de 2015 tras la destitución fulminante de Tomás Gómez, no es un hombre de partido ni quiere serlo. Los tacticismos y la vida interna del PSOE le resultan muy ajenos. «Todo esto es muy incómodo para él», admite un antiguo colaborador suyo. Sin embargo, entendió que había que actuar.

En un primer momento, ni siquiera dijo que fuera a ser él quien encabezara la moción. Cuando se le preguntó sobre el asunto, casi titubeó. Fue Franco quien intervino para dejarlo claro. «Es el candidato natural», zanjó. El PSOE quiere que Gabilondo vuelva a ser su cabeza de cartel en 2019 y entiende que la moción es una oportunidad para conseguir mayor proyección. «El escenario está muy abierto, pero Ángel funciona como un cañón», dicen esperanzados en el partido.

Madrid no es una plaza cualquiera. Los resultados obtenidos en esta región suelen servir de termómetro para evaluar el grado de resistencia o de desgaste en el ámbito nacional. Por eso Pedro Sánchez ha dado al escándalo del máster de Cifuentes una importancia capital desde el primer momento.

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