Sánchez se reencontrará mañana con Susana Díaz para intentar engrasar el partido

P. DE L. H. MADRID.

Pedro Sánchez se encontrará mañana con Susana Díaz en Sevilla, adonde el secretario general del PSOE acudirá para celebrar una de las asambleas abiertas con las que ha empezado a recorrer España para explicar su propuesta sobre pensiones. El líder de la oposición ya estuvo en Andalucía, en concreto en Granada, hace diez días, pero la presidenta de la Junta, con la que aún no ha logrado un acercamiento tras su enfrentamiento en las primarias del pasado mes de mayo, excusó su presencia en el acto por problemas de agenda institucional.

En realidad, en la dirección del partido no pretenden que los barones participen de los encuentros con los militantes, aunque pueden hacerlo si así lo desean, como hizo ayer mismo el valenciano Ximo Puig en la cita que tuvo lugar en Valencia, pero sí quieren aprovechar las visitas de su líder a los territorios para empezar a engrasar el partido de cara a las próximas elecciones municipales y autonómicas de 2019. Para ello entienden que es clave la unidad interna. Sánchez no sufre ya las presiones de ningún crítico. En general, quienes se opusieron a él durante su primer mandato al frente de la formación y respaldaron a Díaz en las primarias están ahora dispuestos a trabajar en sintonía con la ejecutiva federal. Pero eso no quiere decir que la relación con la dirigente andaluza sea fluida.

«Problemas de la gente»

Díaz y Sánchez se reunirán a lo largo del día -el secretario general tiene un desayuno informativo, al que probablemente asistirá la presidenta- y luego él celebrará su encuentro con las bases en el que, además de hablar de pensiones, explicará que su intención es tratar de sacar a la política española del bucle en el que la ha metido la crisis catalana para empezar a hablar de los «problemas de la gente» y proponer a la sociedad y al resto de grupos diez grandes acuerdos de país en torno asuntos como los salarios, la educación, el agua, la industria, los jóvenes o la igualdad de género.

En un acto ante 500 personas junto a Puig, el líder de la oposición pidió ayer ayuda a todos los progresistas para conseguir que se debata de estas cuestiones «con la misma intensidad» con la que se ha impuesto el debate territorial. En la misma línea, el presidente de la Generalitat valenciana remarcó que, al margen del «monotema» hay muchas cuestiones «clave para la vida de las personas». En su caso, pelea con especial ahínco porque el Gobierno ponga ya sobre la mesa la nueva financiación autonómica.

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