Sánchez intenta recuperar la iniciativa tras el apagón político por la crisis catalana

Pedro Sánchez. / Efe

El líder del PSOE defiende que sea la banca la que sufrague vía impuestos parte del déficit del sistema de pensiones

Paula De las Heras
PAULA DE LAS HERASMadrid

Pedro Sánchez quiere asomar la cabeza. La crisis política de Cataluña sigue sin estar resuelta, pero el secretario general del PSOE es consciente de que en su afán por atender lo urgente -el riesgo de una secesión unilateral- su labor como líder de la oposición se ha resentido de manera notable; tanto que ha terminado por desdibujarle. Su propósito de año nuevo es recobrar el impulso logrado con su reelección en las primarias de mayo y, para intentarlo, planteó hoy diez acuerdos al resto de grupos parlamentarios entre los que incluyó una propuesta destinada a paliar el déficit del sistema pensiones: un gravamen finalista a la banca.

La idea de incrementar la aportación del Estado a la Seguridad Social vía impuestos ya aparecía en el programa electoral con el que Sánchez se presentó a las elecciones de 2016, pero el responsable de aquel documento, el exministro Jordi Sevilla, no abogaba tanto por la creación de un impuesto específico como por «una contribución social generalizada» o «una cesta de recargos sobre impuestos». Ahora, los socialistas hablan de dos impuestos de «caracter excepcional» o temporal sobre el sistema financiero.

En realidad, es algo que no se aleja en exceso de los planteamientos del PP, a pesar de que su portavoz parlamentario, Rafael Hernando, calificara el anuncio de Sánchez de «ocurrencia». El pasado mes de noviembre, el representante popular en la comisión del Pacto de Toledo, Gerardo Camps, ya puso sobre la mesa una opción parecida (aunque no referida al a banca) y, en general, existe, cierto consenso entre todas las fuerzas políticas sobre la necesidad de complementar las cotizaciones a la Seguridad Social con impuestos, aunque todas admiten también que sólo eso no bastará para hacer viable el sistema.

El PSOE propone un impuesto sobre las transacciones financieras del 0,1% para acciones y obligaciones y el 0,01% para productos derivados, y otro impuesto específico sobre las entidades que, según el responsable económico de la formación, Manuel Escudero, se parecería más al impuesto de sociedades que al IVA.

Justo pago

«Si los españoles contribuyeron con el sudor de su frente al rescate de la banca, es justo que ahora sea la banca quien ayude a sostener el sistema de pensiones», alegó Sánchez durante un desayuno informativo de 'Nueva Economía'. Aún así, los socialistas saben que su gesto no es el 'bálsamo de Fierabrás'. Con cada una de esas nuevas figuras impositivas se podrían recaudar, según sus cálculos, en torno a 800 millones de euros, una cantidad discreta en comparación con el desfase existente (el Gobierno anunció el lunes que hará falta un crédito de 15.000 millones para garantizar el pago de las pensiones en 2018).

El documento elaborado por el primer partido de la oposición sobre este asunto habla también de «racionalizar el gasto» y cargar a los Presupuestos Generales del Estado partidas que ahora sufraga la Seguridad Social como las reducciones de cotizaciones que proceden de las políticas activas de empleo o el gasto del personal y los gastos corrientes de bienes y servicios y de inversión. Con eso, el ahorro para la caja sería, dicen, de 4.300 millones de euros al año.

Además, el PSOE defiende una creación de empleo con «sueldos decentes». Por esa vía se debería cubrir, sostienen, el 30% del déficit estructural esperado. Pero incluso así, según sus propios cálculos, aún quedaría una incógnita por resolver porque en sus cuentas se estima que harían falta 2.700 millones de euros de ingresos extraordinarios y con el impuesto a la banca sólo se alcanzarían 1.600 o, a lo sumo, 2.000.

Con sus lagunas, la de las pensiones es, por el momento, la más detallada de las diez propuestas que Sánchez dijo querer acordar, primero con «la sociedad» y, a partir de junio, en el Congreso. Las otras versan sobre educación, ciencia e industria, agua, el Ingreso Mínimo Vital, el pacto de rentas,rescate a los jóvenes, igualdad de género, financiación autonómica y local, y u reforma constitucional. Su idea es celebrar, hasta mayo, asambleas abiertas a la militancia y los ciudadanos en toda España para hacer pedagogía y, de paso, salir del ostracismo.

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