Sánchez pide su libertad para ser investido en el pleno convocado para el 12 de marzo

Roger Torrent preside ayer 
la reunión de la Mesa del 
Parlamento catalán. 
:: Quique García / efe/
Roger Torrent preside ayer la reunión de la Mesa del Parlamento catalán. :: Quique García / efe

JxCat presiona al juez Llarena con una querella mientras Esquerra da casi por hecho que no habrá sesión de investidura

CRISTIAN REINO BARCELONA.

El presidente del Parlamento catalán, Roger Torrent, firmó ayer la convocatoria del pleno de investidura de Jordi Sánchez como candidato a la presidencia de la Generalitat. El debate comenzará el próximo lunes, 12 de marzo, a las diez de la mañana. En principio, porque a día de hoy la gran incógnita es saber si la sesión parlamentaria podrá celebrarse, ya que el expresidente de la ANC está en prisión preventiva y para acudir a la Cámara catalana necesita el permiso del juez del Supremo, Pablo Llanera.

Por ello, JxCat puso ayer en marcha toda su maquinaria jurídica para tratar de que su número 2 pueda estar presente en el debate y pueda someterse a la votación. El abogado de Sánchez se dirigió al Supremo y al Constitucional para hacer una doble petición: reclamar la «inmediata libertad provisional» del dirigente nacionalista o bien para que se le dé un «permiso extraordinario» para poder acudir al acto de investidura.

En este último caso, el letrado Jordi Pina cita el antecedente de Juan Carlos Yoldi, quien estando en prisión preventiva como miembro de ETA fue autorizado en 1987 a participar en un pleno de investidura en el Parlamento vasco. «¿Cómo explicar internacionalmente que en la España de los años ochenta un presunto terrorista pudo presentar su candidatura y, en cambio, en pleno siglo XXI se haya privado de tal posibilidad al diputado Jordi Sánchez?», según el escrito presentado por el abogado.

El letrado expone la «decidida voluntad» de su cliente de «obrar siempre de modo pacífico y respetuoso con la legalidad, sin que ello comporte renuncia alguna a sus firmes convicciones independentistas y republicanas». El argumento de los secesionistas es que si no puede participar en el pleno se estarán vulnerando sus derechos como diputado y los de los ciudadanos que le eligieron, y se estará alterando «el sentido de la voluntad de una cámara parlamentaria elegida democráticamente» y al mismo tiempo «lesionando la autonomía» de Cataluña. «Se estaría causando un grave daño para la credibilidad, nacional e internacional, de un ordenamiento constitucional que dice estar basado en valores como la democracia, la libertad y el pluralismo político», según la defensa de Sánchez.

Trabajará por la ciudadanía

El propio candidato expresó a través de Twitter que si el Parlamento catalán le elige presidente, que nadie dude de que trabajará «por el conjunto de la ciudadanía, por la libertad y la democracia». «Y lo haré con la dignidad que la sociedad catalana siempre ha mostrado. ¡Luz en los ojos y fuerza en el brazo!», remató.

Además de la solicitud del letrado, los independentistas reclamaron ayer a los juristas del Parlamento catalán que elaboren un informe sobre si la propia Cámara puede pedir al juez Llanera la asistencia de Sánchez. Y mientras, Junts per Catalunya presionó al juez Llarena para que permita la investidura de su diputado, amenazando al magistrado con que si deniega la libertad al candidato neoconvergente, le presentará una querella criminal por prevaricación. «Los jueces deben ser justos», según Eduard Pujol (JxCat), pero a su juicio «no pueden decidir quién puede y quién no puede ser presidente de un país».

Sánchez lo tiene muy complicado por la vía jurídica, pero también por la política. Y es que, si pudiera asistir al pleno, a día de hoy, solo tiene el apoyo de JxCat y ERC, que suman 66 escaños, dos menos que la mayoría absoluta. Puigdemont y Comín además no están dispuestos a renunciar a sus escaños, por lo que ya son dos votos menos, y la CUP insistió ayer en su negativa a investir a Sánchez y aseguró que ve difícil que pueda cambiar su posición de aquí al lunes. JxCat, en cambio, se mostró convencida de que podrá convencer a los cuperos. Los neoconvergentes y Esquerra podrían presentar entre hoy y mañana el acuerdo definitivo. Confían en que se sume la CUP a través del proceso constituyente y de lo que JxCat llamó el «plan República». Desde la oposición, en cambio, acusaron a los independentistas de ser conscientes de que Sánchez no será investido. Fuentes de Esquerra dieron ayer por hecho que no se celebrará el pleno y admitieron que tras la opción del ex de la ANC deberán ponerse sobre la mesa nuevos candidatos.

Más

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos