Sánchez aún confía en una remontada del PSC en las elecciones

R. C. MADRID.

Alcanzar la tercera posición, tras Esquerra y Junts per Catalunya, se le resiste al PSC en las encuestas preelectorales, pero Pedro Sánchez aún confía en que los socialistas puedan superar los sondeos. «Se respira espíritu de remontada, se ve en las calles, no queremos ser la tercera ni la cuarta fuerza política, queremos ser la primera y lo vamos a ser», arengó ayer a los simpatizantes de la formación en el Teatro Municipal de L'Escorxador, en Lleida.

El secretario general del PSOE, que el fin de semana volverá a participar en la campaña, reclamó al electorado una «gran movilización socialdemócrata» y concentrar en la papeleta del Miquel Iceta todo el voto «de izquierdas, catalán y no independentista». Esa sería la única forma, a día de hoy, de al menos aproximarse en cifras a Ciudadanos y abrir la puerta a liderar un gobierno transversal. El último estudio publicado, el de 'La Vanguardia', vaticina, sin embargo, un triple empate técnico en primera posición entre el partido de Inés Arrimadas, Esquerra y Junts per Catalunya.

La fortaleza de los liberales en los pronósticos del 21-D no pasa desapercibida para el resto de las formaciones. «¿Queremos hacer un experimento o preferimos la experiencia?», preguntó ayer Iceta enfrentando en la balanza la historia dilatada del socialismo con la corta trayectoria de partidos como Ciudadanos. Pero, además, el candidato del PSC entiende que toda apuesta por Arrimadas o el PP podría suponer la sustitución de un «nacionalismo excluyente por otro».

Iceta, en cambio, se ofrece a sí mismo como el «McGyver», si es necesario, de la política catalana para reconciliar y desterrar la idea «de cuatro años más de líos, crónica judicial, 155 y follones». El suyo es un discurso que aspira a dejar atrás el enfrentamiento de bloques para «coser» y restituir la convivencia dañada en Cataluña. De ahí que ayer llamara a los votantes a «pasar cuentas de los dos últimos años» y no premiar los errores del secesionismo, que han tenido consecuencias para la economía del territorio.

Él, por su parte, garantizó que el PSC no investirá con sus votos a ninguno de los líderes secesionistas. «No haré a nadie de Esquerra presidente, tampoco a Carles Puigdemont, no sufráis», se comprometió. Del mismo modo, descartó «bailar» al son de la CUP.

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