Sánchez aprieta a Rajoy: «La prudencia es buena incluso para la fiscalía»

El secretario general del PSOE avisa a unos y otros de que defenderá la legalidad pero no participará de frentes

P. DE LAS HERAS

Madrid. Pedro Sánchez hizo ayer un esfuerzo por clarificar su posición respecto a Cataluña y que nadie se llame a engaño. El secretario general del PSOE aprovechó un discurso ante el grupo parlamentario socialista en el Senado para lanzar mensajes a diestro y siniestro. A Mariano Rajoy le reclamó «mesura»; a Puigdemont «abandonar su huida hacia adelante»; a Ciudadanos y Podemos les advirtió de que no participará en «bloques» ni con los partidos «supuestamente constitucionalistas» ni con los que buscan «aislar al PP». Y a Pablo Iglesias, le dijo que «tenga cuidado», no vaya a servir de «coartada» a los que quieren romper España.

En los últimos días ha habido movimientos para tratar de impedir la consulta del 1 de octubre que han producido alguna inquietud entre los socialistas. Hasta ahora apenas lo han insinuado para evitar debilitar la respuesta del Estado al desafío. Pero Sánchez hizo ayer un llamamiento explícito a Rajoy: «¿De qué sirve un Gobierno que delega sus funciones en los tribunales? Los jueces y las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado cumplen con su deber pero esta crisis sólo tendrá solución si los políticos cumplen con el suyo», dijo pidiendo una puerta al diálogo.

«Quiero recordar al Gobierno -añadió- que la prudencia es buena para todos, incluido el Fiscal General del Estado». El líder del PSOE marcó así una línea clara entre los magistrados, independientes, y la Fiscalía, también autónoma, pero encabezada por un profesional designado por el Ejecutivo. Dos han sido las actuaciones de este órgano que han levantado ampollas en el PSOE: la denuncia por sedición a los líder de Omnium Cultural y la Asamblea Nacional Catalana (ANC) y el aviso de que no es descartable la detención de Carles Puigdemont.

Equidistancias

Las palabras de Sánchez fueron replicadas por el portavoz del PP en el Congreso de los Diputados, Rafael Hernando. «No me gustaría que alguien empezara por ese camino de las equidistancias», dijo. «Cuando alguien habla de diálogo como si fuera el bálsamo de Fierabrás, tiene que decidir si el diálogo es para dar la razón a los que están violentando la ley o para que algunos vuelvan al diálogo para defender la Constitución y el Estatuto».

La vicepresidenta, Soraya Sáenz de Santamaría, sin embargo, quitó hierro al asunto. «Me quedo con el apoyo del señor Sánchez, no al Gobierno, sino al estado de derecho, la ley y la lealtad constitucional».

Fotos

Vídeos