Roger Torrent frena de nuevo la investidura a distancia de Puigdemont

Los secesionistas creen que en unos días cerrarán un acuerdo para legitimar al expresidente y formar un gobierno

C. REINO

barcelona. Casi un mes después de que Roger Torrent aplazara la investidura de Carles Puigdemont, la elección del expresidente de la Generalitat en la Cámara catalana sigue bloqueada. Junts per Catalunya insiste en desoír al Tribunal Constitucional para intentar forzar la investidura a distancia del exalcalde de Girona, pero Esquerra se resiste.

El presidente del Parlamento volvió a frenar ayer el plan a Puigdemont en la reunión de la Mesa de la Cámara, que tenía que decidir si admitía a trámite la reforma de la ley de la Presidencia de la Generalitat con la que JxCat pretende investir de manera no presencial a su jefe de filas. Pero de momento la reforma legal sigue en el aire.

Torrent alegó la semana pasada defectos de forma para no iniciar la tramitación del cambio legal, lo que encendió a sus socios, mientras que esta semana ha pedido un informe a los letrados para que dictaminen si la reforma vulnera las medidas cautelares que impuso ante el recurso del Gobierno a la investidura de Puigdemont. El Constitucional advirtió de manera específica y cerró la puerta a la vía telemática o a la del uso de otro diputado como persona interpuesta. Esquerra es reticente a la reforma pues no quiere incurrir en un delito de desobediencia y no quiere más querellados.

Diferencias secesionistas

En esta ocasión, no obstante, las dos fuerzas secesionistas actuaron coordinadas y no enfrentadas como en las anteriores reuniones de la Mesa, donde escenificaron sus diferencias, aunque los hombres de Puigdemont insistieron en que el informe de los letrados no es necesario. Superada la crisis en las negociaciones, los dos grupos secesionistas avanzan en las negociaciones para cerrar un acuerdo de investidura y de gobierno.

Desde Esquerra apuntaron ayer que «en unos días» habrá acuerdo que permita «legitimar a Carles Puigdemont y a la vez conseguir formar un gobierno». Hasta ahora, los republicanos situaban un posible pacto no antes de dos o tres semanas. Pero este acuerdo podría incluso cristalizar la semana que viene. El diario 'La Vanguardia' habló ayer de que Puigdemont podría ser investido de manera simbólica el martes que viene en Bruselas. Ese mismo día ha sido invitado por los nacionalistas flamencos al Parlamento belga.

Acto seguido podría dar un paso al lado para proponer a Jordi Sánchez, expresidente de la ANC, número dos de la lista de JxCat y en prisión desde hace cuatro meses, como candidato a la Presidencia de la Generalitat. JxCat tiró de la fórmula de ni confirmamos ni desmentimos. «Cuando haya un acuerdo lo haremos público», según fuentes de la lista de Puigdemont. «Todos los días se publican cosas diferentes, a veces aciertan más y otras menos. La semana pasada era (Elsa) Artadi y ahora Sánchez», señalaron.

La opción Sánchez, en cualquier caso, no resuelve una de las principales demandas de los republicanos de cerrar cuanto antes un gobierno efectivo que paralice la aplicación del 155. Esquerra pide también que el nuevo presidente no tenga cuentas con la justicia.

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