La CUP rechaza los comicios pero no descarta presentarse

C. REINO BARCELONA.

La CUP cargó con dureza contra las elecciones convocadas por Mariano Rajoy. Sin embargo, los anticapitalistas no descartan nada, ni concurrir solos ni bajo alguna fórmula que agrupe a las opciones soberanistas, como fue Junts pel Sí. Con toda seguridad, los antisistema tomarán una decisión este fin de semana dado que el plazo para la presentación de coaliciones expira el próximo martes 7 de noviembre.

La CUP confirmó ayer que tiene previstas reuniones con Esquerra y el PDeCAT para explorar posibles alianzas, aunque advirtió de que no aceptará ninguna propuesta que vaya en la línea de avalar unos comicios desde la «normalidad democrática». La formación de la izquierda radical independentista dijo que los comicios «son ilegítimos y se hacen en un contexto de represión». Por ello, no las avalará, sino que las «confrontará». Aunque no precisó cómo formalizará esta confrontación.

La participación o no de la CUP en las próximas elecciones puede ser clave para el desenlace de resultado. Si los anticapitalistas deciden no concurrir, una parte de su electorado, que en 2015 superó los 300.000 votos, podría quedarse en casa, lo que afectaría al porcentaje de voto secesionista. El objetivo de los independentistas será superar el 50% de los votos (en el 27-S se quedaron en el 47,8%) para poder hacer efectiva la república declarada el viermes pasado.

La CUP, no obstante, cree que no es preciso esperar hasta después de los comicios del 21 de diciembre para empezar a construir la independencia declarada. La formación de la izquierda radical exigió ayer desde el disuelto Parlamento catalán a Carles Puigdemont y el resto de exconsejeros que reúnan hoy al Consejo de Gobierno de la Generalitat destituido, como hacen todos los martes, y empiecen a aprobar decretos que pongan en marcha la república. «Desde Bruselas o donde sea, el Gobierno tiene que reunirse y tomar decisiones republicanas», aseguró la diputada cupera Mireia Boya.

Fotos

Vídeos