De la «rancia monarquía» al «¡Viva el Rey!» de Iturgaiz

A. LORENTE CORRESPONSAL BRUSELAS.

Quizá la mejor noticia sobre el debate de Cataluña fue cuando se conoció la lista de oradores. Diez en total y ninguno, español. Los grandes líderes europeos del Parlamento Europeo pusieron voz a la mayor crisis institucional que sufre España y lo hicieron tan sólo 72 horas después del amago de referéndum, un matiz a destacar.

Sin embargo, los eurodiputados españoles tenían ganas de Cataluña. Los ánimos están muy exaltados (demasiado) y muchos de ellos aprovecharon el debate de la sesión matinal para hablar de su libro aunque de lo que se debía debatir era sobre la cumbre de jefes de Estado y de Gobierno que se celebrará en Bruselas los días 19 y 20, y que será muy relevante para el 'Brexit'. Pero la Eurocámara tiene estas cosas. Suele dejar hacer y ayer, fue uno de esos días. Salvo contadas excepciones, más que un debate parlamentario parecía un plató de televisión (o quizá intervenciones ideadas para salir luego en ella).

Hubo continuos rifirrafes. Entre ellos, el mantenido entre el eurodiputado de Bildu, Josu Juaristi, que criticó la inacción de la UE por «esconderse detrás de la ley», y Maite Pagazaurtundúa (UPyD), que le recriminó que «no era nadie para dar lecciones de democracia «aún no había condenado el terrorismo». En otro momento la dirigente de IU, Marina Albiol, criticó que España tenga «una monarquía más rancia y peligrosa que nunca». Duras palabras que provocaron un «¡Viva el Rey!» pronunciado por el popular Carlos Iturgaiz. Miguel Urban (Podemos), Javier Nart (Ciudadanos) Jordi Solé (ERC) o la liberal Beatriz Becerra (que mostró un ejemplar de la Constitución) fueron otros de los participantes. Izaskun Bilbao (PNV) desveló el rol de mediador que el lehendakari Urkullu se ofreció a jugar en una misiva a Juncker.

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