Ramírez Sunyer, el juez que azota al independentismo

La Guardia Civil trata de sacar cajas de la consejería de Exteriores. :: efe/
La Guardia Civil trata de sacar cajas de la consejería de Exteriores. :: efe

El veterano magistrado vincula los registros de ayer y las detenciones de la Guardia Civil a la causa contra el exsenador Vidal tras una querella de Vox y una denuncia de Durán

MATEO BALÍN

barcelona. Veterano y «amigo» de la discreción, Juan Antonio Ramírez Sunyer salió ayer del anonimato tras autorizar una operación que supone un salto cualitativo en el desafío independentista catalán. Las detenciones de altos cargos y trabajadores de varias consejerías de la Generalitat por promover, presuntamente, el referéndum ilegal del 1 de octubre -llevadas a cabo por la Guardia Civil como Policía Judicial-, colocaron al titular del Juzgado de Instrucción 13 de Barcelona en el centro del foco mediático.

Recién cumplidos los 70 años -sopló velas dos días antes de la Diada-, Ramírez Sunyer ingresó en la carrera judicial por oposición en 1991. Se trata pues de un magistrado que llegó a la judicatura de forma tardía, con 44 años. Así, según la última reforma, le quedarían dos años para jubilarse. Ha pasado toda su vida profesional en diversos juzgados de primera instancia e instrucción de Cataluña: Terrasa, Badalona y Sant Boi de Llobregat, hasta llegar a Barcelona en 2003.

En su juzgado se le conoce de forma puntual por algunas resoluciones relacionadas precisamente con asuntos de la situación política de Cataluña. En verano de 2015, por ejemplo, abrió diligencias tras recibir una denuncia de un colectivo contra el entonces director general de los Mossos, Albert Batlle, por un delito de omisión de perseguir delitos. Los hechos se referían a los pitidos en la final de la Copa del Rey del 30 de mayo, lo que podría considerarse presuntas injurias al Rey y ultraje a los símbolos de España. La acusación pidió también la imputación del entonces presidente Artur Mas, y el caso acabó archivado por el Tribunal Superior de Cataluña tras remitirlo el juez por tratarse de un aforado.

Y en febrero pasado, una denuncia del abogado Miguel Durán y una querella posterior del partido VOX contra el juez y exsenasor de ERC Santiago Vidal acabó en su juzgado y en la operación de ayer. El magistrado que contribuyó a la redacción de una Constitución catalana, que le supuso su inhabilitación durante tres años, aseguró en una conferencia que la Generalitat tenía los datos fiscales de todos los catalanes para un posible censo del referéndum. «Estáis todos fichados», dijo.

Esta circunstancia llevó a la Fiscalía a abrir unas diligencias de investigación que acabaron en el juzgado tras la denuncia de Durán el 26 de febrero pasado. Por turno de reparto recayó en el órgano de Ramírez Sunyer, que la admitió a trámite y entregó la investigación policial a la Guardia Civil. Declarada desde entonces secreta, el magistrado ha ido realizando diligencias para aclarar si las palabras de Vidal tenían algo de veracidad. También investiga a otras dos personas por hechos.

Según fuentes jurídicas, de esa causa viene la operación de ayer, al acumularse indicios suficientes en estos meses por la presunta comisión de malversación, desobediencia y prevaricación por parte de los 20 nuevos investigados.

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