Rajoy reanudará el contacto con Sánchez tras el congreso

NURIA VEGA

madrid. La noche de las primarias socialistas, Mariano Rajoy se abstuvo de felicitar vía telefónica a Pedro Sánchez por su victoria. «Para no molestarle», justificó. Dicen los suyos que al día siguiente el presidente envió un mensaje al líder electo del PSOE invitándole a hablar cuando tuviera «un minuto». Y aunque el 'sms' debió de perderse, una semana después se produjo la primera comunicación. Ahora en la Moncloa entienden que lo normal es que el contacto se reanude una vez concluya el congreso federal de la segunda fuerza política.

«Cuando el señor Sánchez sea proclamado secretario general, lo lógico es hablar con el principal grupo de la oposición», anticipó ayer el portavoz del Gobierno, Íñigo Méndez de Vigo. Del mismo modo, Rajoy se mostró dispuesto a retomar la relación con su adversario político. «Yo siempre estaré abierto a hablar con el señor Sánchez y la única conversación que tuve con él para mí fue muy positiva», ensalzó en una comparecencia en París junto al presidente francés, Emmanuel Macron.

En aquella llamada, el líder de los socialistas garantizó al jefe del Ejecutivo su respaldo en la defensa de la Constitución y frente a un referéndum ilegal en Cataluña. Esa confirmación de la postura que tradicionalmente había mantenido el PSOE tranquilizó al Gobierno, que había comenzado a recelar del concepto de «plurinacionalidad» que defiende Sánchez.

Acuerdos pendientes

El desafío independentista sigue siendo la prioridad de Rajoy, que por eso pone en valor el apoyo de los socialistas. «Para mí con eso es suficiente», se reafirmó ayer el presidente. Es cierto que sobre la mesa hay otros asuntos pendientes de la negociación parlamentaria. Pero también es verdad que el acuerdo con Ciudadanos, PNV, Coalición Canaria, Nueva Canarias, UPN y Foro Asturias para sacar adelante los Presupuestos de 2017, pone de relieve que el Gobierno tiene capacidad de maniobra para no depender del PSOE.

El ministro de Hacienda incluirá, aun así, a los socialistas en las conversaciones sobre el techo de gasto del próximo año. El Consejo de Ministros aprobará el proyecto el 30 de junio y lo enviará al Congreso para su votación en un pleno extraordinario en julio. Y a partir de ahí se centrará en las cuentas de 2018. «Trabajaremos con todos sin excluir a nadie, salvo a los que son imposibles», apuntó el presidente.

Pero Rajoy no dio signos de preocupación por que Sánchez pueda ponerse de acuerdo «con unos o con otros» en la Cámara. Es más, el Gobierno restó importancia a las «piruetas» de Pablo Iglesias para promover una nueva moción de censura y calificó de «ciencia ficción» una alianza de Podemos, PSOE y Ciudadanos.

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