Rajoy quiere agotar la legislatura pese a la inestabilidad derivada de Cataluña

Mariano Rajoy, durante la entrevista de ayer en la cadena Cope. :: efe/
Mariano Rajoy, durante la entrevista de ayer en la cadena Cope. :: efe

El presidente confiesa encontrarse «bien» y no descarta optar a un tercer mandato en las próximas elecciones generales

NURIA VEGA MADRID.

Aunque la crisis catalana ha disparado los índices de incertidumbre y enrarecido las relaciones políticas en el Congreso de los Diputados, Mariano Rajoy mantiene el objetivo de agotar su segundo mandato en la Moncloa. Siendo el suyo un Gobierno en minoría, la continuidad de la legislatura no depende en exclusiva de la voluntad del presidente, que necesita un sostén parlamentario sólido. Pero por ahora el jefe del Ejecutivo descarta que una nueva victoria del independentismo en las elecciones del 21 de diciembre pueda ser un factor desestabilizador suficiente para frustrar sus planes: «Si está en mis manos, esta legislatura durará cuatro años».

A día de hoy, el Gobierno no ha podido aprobar en plazo la ley que sustenta su proyecto político, la de los Presupuestos Generales del Estado. La negociación de las cuentas de 2018 ha quedado aplazada hasta que la situación en Cataluña se normalice con la formación de un nuevo Ejecutivo autonómico tras el 21-D. Porque mientras esté vigente la intervención de la autonomía, el PNV tiene serias dificultades para justificar cualquier tipo de acercamiento al Ejecutivo.

La oposición de los nacionalistas vascos, que rechazan la aplicación del artículo 155 en Cataluña y no creen que contribuya a «crear el clima adecuado» para abordar los Presupuestos, ha obligado a Hacienda a posponer el proyecto del próximo año. Pero tanto Cristóbal Montoro como el equipo del presidente mantienen su intención de intentar seducir al PNV pasado el periodo electoral.

De ser entonces posible, el Gobierno tendría los instrumentos suficientes para llegar hasta 2019 y prácticamente completar los tres primeros años de la legislatura. Fuentes del PP apuntan que en ese caso los comicios generales podrían coincidir con las elecciones autonómicas y locales. Aun así se reconocen escépticas sobre cómo será posible superar el bloqueo derivado de la crisis institucional en Cataluña. Pero en la Moncloa y los ministerios admiten que, salvo moción de censura y desmoronamiento total de los vínculos en el Parlamento, la hoja de ruta de Rajoy concluye en 2020.

Rajoy vs Aznar

Creen tener elementos para confiar en el saber hacer del presidente, que saca pecho de haber evitado «el rescate» económico de España en 2012 y de su gestión del desafío catalán. «No fui muy timorato», defendió ayer en una entrevista en la cadena Cope. Es más, se mostró en desacuerdo con el expresidente José María Aznar, que interpreta que si el 22 de diciembre volvemos a la casilla de partida, a la situación previa al 155, «estaremos todos peor». A juicio de Rajoy, sin embargo, la decisión de destituir a los miembros de la Generalitat ha servido para aclarar que el Estado tiene mecanismos de defensa e interpreta como un gesto positivo que incluso las formaciones secesionistas hayan aceptado concurrir en las elecciones de Cataluña.

En el PP todos cierran filas con el jefe del Ejecutivo. Incluso cuando sugiere que podría optar a la reelección y, por lo tanto, a un tercer mandato. «Es importante también saber lo que piensa mi partido, pero yo me encuentro bien», reiteró este martes. La declaración de intenciones lo mismo podría servir para mantener cerrado de momento el debate sucesorio en las filas conservadoras como para ir preparando el terreno si pretende repetir. Pero desde luego deja a la espera a eternos posibles aspirantes como Alberto Núñez Feijóo, Cristina Cifuentes, María Dolores de Cospedal o Soraya Sáenz de Santamaría.

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