Rajoy desdeña los intentos de mantener la consulta

Mariano Rajoy, ayer, en Palma de Mallorca. :: Lliteres / Efe

El jefe del Ejecutivo insiste en que el Estado ya la ha impedido y alega que su convocatoria sólo provoca «ridículo y una tensión innecesaria»

R. C.

Palma de Mallorca. Mariano Rajoy redobló ayer su llamamiento a Carles Puigdemont para que desista de la convocatoria del referéndum suspendido por el Tribunal Constitucional. El presidente del Gobierno insistió en la idea que ya apuntó el pasado miércoles, después de que la Guardia Civil y la Policía Nacional incautaran de casi diez millones de papeletas de voto e intervinieran 45.000 cartas para constituir las mesas de votación, y subrayó que la celebración de la consulta es ya materialmente imposible. «Lo saben», añadió.

«Mantener esto solo provoca el ridículo y con absoluta franqueza -dijo durante la clausura de un encuentro con los presidentes provinciales del PP celebrado en Palma de Mallorca- una tensión innecesaria en la sociedad».

Hasta ahora, sus constantes apelaciones a la Generalitat para que reconsidere su decisión han caído en saco roto, pero Rajoy no pierde la esperanza y, tras recordar la dimisión de la Junta Electoral del referéndum para sortear las multas del Constitucional, dejó claro que el Estado de derecho seguirá actuando. El jefe del Ejecutivo se esforzó también por defender la proporcionalidad de las medidas tomadas tanto por el Gobierno como por los jueces e incluso ironizó sobre la supuesta violación de derechos fundamentales de la que le acusan las fuerzas independentistas y Podemos. «La libertad de expresión -dijo- ampara muchas tonterías como las que escuchamos últimamente de que en España hay presos políticos; brillante afirmación de un brillante diputado», dijo en alusión al dirigente de Podemos Pablo Iglesias.

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